Hoy en el sistema financiero los depósitos de largo plazo escasean. Es un rezago de la crisis de 2001, pero también de las bajas tasas de interés. Por ello es que los préstamos a 10 o 20 años, como los hipotecarios, no abundan y los que existen tienen tasas poco accesibles.
El gobierno está diseñando medidas adicionales a las ya lanzadas la semana pasada para que más personas puedan acceder a la vivienda propia. Y para ello se utilizará a las AFJP, que con u$s 24.800 millones tienen casi tanto dinero acumulado como el Banco Central en reservas. Con esto se intentará compensar la falta de depósitos de largo plazo en el sistema.
Es una alternativa correcta en la medida en que no se interfiera en la asignación de créditos que efectúen los bancos, que de por sí tienen un grado de cumplimiento muy elevado.
El gobierno avanza con el plan para que los principales financiadores de los créditos hipotecarios no sean los bancos, sino las AFJP. En los próximos días, el Banco Central lanzará nuevas reglamentaciones que permitirán a las entidades financieras trasladar con mayor facilidad las hipotecas a los fondos de pensión, para que sean éstos los que otorguen préstamos a un promedio de 15 a 20 años.
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La institución que preside Martín Redrado ya analizó con las distintas asociaciones bancarias la manera de pulir el esquema de « securitización de hipotecas». El objetivo es que los contratos que dan origen a los préstamos hipotecarios sean prácticamente idénticos (« homogéneos») para que sean fácilmente cedidos a inversores institucionales, fundamentalmente AFJP o compañías de seguros.
Hasta ahora sólo los bancos Hipotecario y Río son activos con esta práctica, a través de la emisión de Cédulas y Letras Hipotecarias, respectivamente. Con esto consiguen fondeo para otorgar nuevos préstamos y le pasan el riesgo de endeudamiento a largo plazo a otro tipo de inversores, con mayor capacidad de esperar el recobro de cuotas.
Oferta
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, había señaladoel fin de semana que los bancos estaban en condiciones de incrementar su oferta de créditos para la vivienda «porque tienen mucha liquidez y no la aplican». El problema es que los fondos son de plazos fijos a 30 días en promedio, mientras que las hipotecas se prestan a diez años como mínimo.
Siguiendo el mismo argumento del funcionario, los fondos de pensión también tienen muchos recursos y, a diferencia de los bancos, pueden ser más pacientes para esperar su devolución sin riesgo de descalce. Según la información de la Superintendencia del sector, a julio las AFJP manejabanel equivalente a u$s 24.500 millones, recursos que en su mayor parte están en títulos públicos y en plazos fijos.
El 1 de setiembre entran en vigencia las nuevas normas que permitirán a los bancos prestar el 100% del valor del inmueble, con lo cual se busca que muchos inquilinos puedan transformarse en propietarios. Pero uno de los problemas es que los bancos no tienen cómo «descargar» las hipotecas de larguísimo plazo que supone la puesta en marcha de este plan, incluyendo la necesidad de bajar las cuotas mensuales de los créditos hasta equipararlas con los alquileres.
Plan
Al mismo tiempo, el Central trabaja con un plan para que los bancos puedan prestar con mayor libertad a largo plazo, especialmente para financiar proyectos de inversión. Para ello, el trabajo es conjunto con el Mercado Abierto Electrónico (MAE) y el Rofex, con el objetivo de negociar contratos futuros de tasa de interés.
La intención de Martín Redrado, titular del BCRA, es que los bancos puedan cubrir la brecha entre la oferta y la demanda de pesos que tienen los bancos. Por un lado, las entidades captan a tasa variable de sus inversores mayoristas cuando los plazos son largos, pero empresas y público que quieren préstamos a más de un año reclaman tasa fija. Esta situación genera la necesidad de una cobertura en el mercado de futuros, que ahora se está buscando desarrollar.
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