Están empezando a encontrarse restricciones para obtener empleo. Esto es la conclusión a la que llegó IDESA, en un estudio que realizó sobre la situación laboral del país, en el que encontró que sólo en 6 de 27 ciudades relevadas hubo más gente buscando trabajo y aun así el desempleo disminuyó.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Aunque el crecimiento económico se mantiene alto y la tasa de desempleo se ubica en un dígito, en el interior del país aparecen indicios de una incipiente retracción de las oportunidades laborales», asegura el informe elaborado con datos del INDEC, correspondientes al tercer trimestre del año contra el mismo período de 2006.
Estos son los principales datos del informe de IDESA, que indica que es necesario armonizar las políticas laborales con los requerimientos del sector productivo para mantener un buen ritmo de creación de empleos:
En 6 de los 27 aglomerados el desempleo disminuyó aun cuando la población económicamente activa aumentó. En otros 6 de los 27 aglomerados la desocupación aumentó.
En los restantes 15 de los 27 aglomerados el desempleo disminuyó pero también la población económicamente activa.
Los datos sugieren que, aun cuando se observe que el desempleo baja, la capacidad de generación de empleos se está debilitando.
El hecho de que en 6 de los 27 aglomerados -que representan 20% de la muestra relevada por el INDEC-el desempleo haya aumentado y que en 15 de los 27 -que representan otro 66% de la población estudiada-el desempleo haya caído pero también la proporción de gente que trabaja o sale a buscar trabajo, señalaría que las personas están empezando a encontrar restricciones para obtener empleo.
Los signos del debilitamiento, indica IDESA, además de involucrar a 85% de la muestra del INDEC, no aparentan responder a un patrón regional sino que se presentan de forma extendida a todo el interior. Entre los aglomerados donde el desempleo aumenta están lugares tan distantes entre sí como Resistencia, Mendoza, Paraná o Río Gallegos.
Además, la baja tasa de participación (especialmente entre las mujeres y los jóvenes) es la otra cara de la falta de oportunidades laborales.
Las conclusiones del informe son preocupantes ya que indican que aunque el crecimiento económico dure, las restricciones para salir a buscar y conseguir un empleo están resurgiendo, en particular en el interior del país.
«A medida que el crecimiento genera las condiciones para que el salario real se recupere, y la productividad laboral de las empresas no acompaña dichos aumentos, van aflorando las dificultades de la excesiva rigidez, lo oneroso que resulta contratar trabajadores formales y, últimamente,lo riesgoso desde el punto de vista de la litigiosidad judicial», agrega el informe que aclara que la información suministrada por el INDEC es parcial porque los relevamientos no pudieron realizarse en la ciudad y provincia de Buenos Aires por medidas de fuerza y problemas administrativos del INDEC.
Por esto, los datos disponibles sólo representan a 4,2 millones de personas sobre un total de población económicamente activa de 11 millones. Es decir, la tasa de desempleo del tercer trimestre que, según el INDEC, fue de 7,3% es un dato calculado sólo con 38% de la muestra.
Dejá tu comentario