La crisis energética es uno de los principales motivos de preocupación hoy entre empresarios (y también del gobierno). Faltan aún 500.000 toneladas de fueloil para que puedan operar las generadoras de electricidad durante el invierno. Seguramente habrá nuevas negociaciones con Chávez y Petróleos de Venezuela, aunque para ello antes habrá que pagarle u$s 13 millones por un reclamo pendiente. Sin ese fueloil, podría faltar más gas para industrias en el invierno. Esto porque lo que haya de gas se lo priorizará para evitar cortes en la generación de electricidad. Por lo menos, hay menor cantidad de desprolijidades este año. El gobierno ya consiguió 400.000 toneladas de fueloil que se compraron por licitación y no por contratación directa a Chávez. Con el GNC, la Casa Rosada asegura que está garantizado su suministro.
El gráfico demuestra la crisis energética, como consecuencia de la creciente demanda que se produjo a partir de 2000.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En Repsol YPF dijeron que todavía no fueron notificados del resultado de la licitación, pero reconocieron que la empresa reacondicionó a principios de este año el proceso de la refinería de La Plata para volver a producir fueloil, tras varios años en que ese combustible dejó de producirse en el país.
Frente a la misma necesidad de reemplazar el gas en las centrales térmicas que permiten la sustitución, el año pasado el gobierno apeló a la contratación directa con Petróleos de Venezuela, a la que se compraron aproximadamente 900.000 toneladas.
Ese volumen de fueloil alcanza para unas siete semanas de consumo de las centrales térmicas, que ya en los últimos días debieron generar con menos gas debido a la bajas temperaturas que provocaron mayor consumo en hogares, y también por la salida para mantenimiento de yacimientos importantes de la cuenca neuquina.
La parada previa al invierno para conseguir un mejor bombeo del gas es típica de esta época del año. No obstante, en este caso hubo alguna dificultad adicional porque Repsol demoró más de lo que tenía originalmente previsto en las obras de repotenciación de Loma de La Lata. Esa tarea que incluyó la incorporación de 18 compresores para aumentar la presión con que se extrae el gas, debió haber terminado en marzo, pero se prolongó hasta mediados de este mes, por problemas con las empresas contratistas.
Con una menor producción en Loma de La Lata, la Secretaría de Energía pidió a Total, la otra gran productora de la cuenca neuquina, que reprogramará su salida para mantenimiento, la que se está realizando ahora.
De todas formas, desde mitad de mes aumentó la cantidad de agua en las represas hidroeléctricas, sobre todo en Salto Grande y Yacyretá por lluvias. Por eso, del total de la generación eléctrica (alrededor de 14.000 megavatios diarios en el horario pico) poco más de 50% corresponde a hidráulicas y a las dos nucleares Atucha y Embalse, a diferencia del año pasado, cuando la primera salió por mantenimiento en esta época y la sequía recién se superó en mayo.
Dejá tu comentario