La presidenta brasileña Dilma Rousseff señaló en Bruselas que más medidas de austeridad sólo traen más desempleo y recesión, y por lo contrario más inversión es lo que se necesita para salir del estancamiento.
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"He destacado que nuestra experiencia muestra que ajustes fiscales extremadamente recesivos sólo han empeorado el proceso de estancamiento, la pérdida de oportunidades y el desempleo", dijo Rousseff en su primera rueda de prensa en Bruselas, pocas horas antes de inaugurar la V cumbre Brasil-Unión Europea.
"Difícilmente se sale de la crisis sin aumentar el consumo y la inversión y el nivel de crecimiento de la economía", añadió la mandataria, tras reunirse en el Palacio Egmont con el primer ministro de Bélgica, Yves Leterme. Estas fueron las recetas que usó América Latina para salir de "la crisis".
La mandataria brasileña agradeció además el apoyo de Bélgica a la aspiración brasileña de convertirse en miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, para el cual precisa superar la oposición de algunas potencias como Estados Unidos, que critica algunas posiciones adoptadas por el gobierno brasileño.
Las soluciones y los planes europeos para salir de la crisis de deuda europea serán el eje central de la cumbre, de manera de prepararse ante la reunión del G20 prevista el 3 y 4 de noviembre en la ciudad francesa de Cannes.
Barroso prevé conversar con la presidenta brasileña sobre la decisión europea de imponer una tasa sobre las transacciones financieras en la Unión Europea, con la que se pretende recaudar 55.000 millones de euros anuales, y sobre los planes de ayuda para rescatar a Grecia.
De todas maneras, varias fuentes europeas consultadas por la AFP dijeron que no esperaban recibir una "ayuda directa" de Brasil, que integra el grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).
El bloque de potencias emergentes se declaró dispuesto a "considerar, si es necesario, un apoyo vía FMI u otras instituciones financieras internacionales, para enfrentar los desafíos a la estabilidad financiera mundial". Durante la cumbre, la UE y Brasil, interlocutor privilegiado de los europeos y actor de peso en la escena internacional, evaluarán además la demanda de adhesión de un Estado palestino a la ONU, que recibió un fuerte espaldarazo del gigante sudamericano.
Brasil y la Unión Europea intentarán avanzar en las negociaciones entre el Mercosur y la UE antes de la ronda de negociaciones de comienzos de noviembre en Uruguay, para las que aún deben vencer obstáculos en el sector agrario, sobre todo los temores de productores franceses a una avalancha en las importaciones de carne de la región.
El martes, la presidenta participará en el V Foro Empresarial Brasil-Unión Europea, que se desarrolla en paralelo a la cumbre, e inaugurará el Festival Europalia que este año tiene a Brasil como principal protagonista. Brasil pretende asimismo profundizar el comercio y la inversión bilateral con los europeos. Brasil es el cuarto principal destino de las inversiones europeas y el sexto mayor inversionista en Europa, y en el primer semestre de 2011 se convirtió en el noveno socio comercial de la UE.
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