El dólar libre bajó ayer de $ 2, el martes, a $ 1,95 en su tercera jornada. Es una buena performance en busca de cierta paridad estable. Hay muy pocas operaciones porque no hay demanda de los importadores, y algunos bancos, en resguardo de su poca liquidez en pesos, se niegan a comprarles dólares a exportadores. Estos demoran compras porque creen en mayor baja aún del precio y también por algo ya descartado: un jubileo desde el gobierno con la deuda externa privada y una absurda "nacionalización" que no vendrá (ver reportaje a Mario Blejer al pie). No se habrían operado ayer más de 30 millones de dólares y fue absolutamente innecesario que actuara vendiendo el Banco Central.
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Como en los días previos, alrededor de 70% de quienes se acercaron hasta el microcentro lo hicieron para liquidar divisas y obtener los pesos necesarios para afrontar los pagos de cuotas u otras obligaciones impostergables. Pero se trata de un mercado muy reducido donde los montos transados promedian los u$s 400 por persona. Informate más
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