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13 de mayo 2020 - 00:00

El dólar oficial se atrasó un poco, pero el paralelo, a $120, ¿se enloqueció?

El peso ha perdido terreno frente a sus principales socios comerciales desde que se desató la pandemia. Aun así no está tan lejos del promedio histórico. Un tipo de cambio de "convertibilidad" se arrimaría a los $92

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Expansión

El tipo de cambio real viene perdiendo competitividad. Es decir que el peso se está “fortaleciendo” frente a las monedas de los principales socios comerciales del país. Se estima que entre mediados de febrero, comienzo de la crisis Covid-19, y principios de mayo, el tipo de cambio real multilateral ha perdido un 6,5%. Según el Estudio Broda, en ese período el peso se ha apreciado un 7%, dejando el tipo de cambio real por debajo del promedio histórico (período 1997/2020 hoy es $70,5). El Gobierno de Fernández había iniciado su mandato con cierto margen (dólar a $60): un tipo de cambio real de $74,5 de hoy. O sea, casi 6% por encima del promedio de las dos últimas décadas. Pero a esta altura, la pandemia ya se devoró ese gap.

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Del otro lado, el dólar informal, en sus distintas versiones, ha superado el nivel de los $120. ¿Qué clase de tipo de cambio es este? Si se observa la serie histórica, sin duda, se trata de un dólar en plena crisis, casi terminal. Hay que remontarse por ejemplo a junio del 2002 (posconvertibilidad) para ver un dólar de este calibre. Para tener una referencia, vale señalar que el “super dólar” de Néstor Kichner (2003/2007) sería hoy inferior a los $96. Por ende, lo que está aconteciendo en el mercado de cambios no oficial y/o informal parecería ya fuera de control. O más bien, ciertamente un poco alejado de la realidad o más bien sobrecargado de expectativas desfavorables.

Lo cierto es que en el diminuto mercado cambiario doméstico donde ahora convergen exacerbados compradores y vendedores de la economía informal o negra, más el resto de los mortales que se sienten insatisfechos con los u$s200 mensuales y los demás que no pueden operar en el mercado oficial, han llevado el precio del billete por encima de los $120. Claro que todo esto se dan en medio de una crisis global histórica, donde encima Argentina, que venía ya con una macroeconomía débil y deteriorada, casi sin defensas, está inmersa en una reestructuración de la deuda externa. Un combo de aquellos. Otra que cisne negro.

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Por eso, si bien los valores parecen a simple vista fuera de rango, es difícil calificarlos así cuando todo el mundo entero no termina de entender qué es lo que viene o a qué se enfrentará en los próximos meses. Así y todo, es interesante mencionar que, por ejemplo, el promedio del tipo de cambio real bilateral (peso vs. dólar) de los últimos 70 años es hoy de $60 mientras que el promedio 2001/2020 es de $65, según Macroview. Pero el promedio histórico del dólar paralelo entre octubre 2011 y 2015 se ubica en $65 de hoy. Los economistas de Macroview considera una zona de tipo de cambio “lógico”, $55/$75. O sea, que el dólar paralelo se mantuvo, la mayoría del tiempo, dentro de esta zona de confort. Donde la brecha cambiaria promedio fue de 45%, con algunos “fogonazos” en 70%, pero con el dólar oficial siempre en zona de tipo de cambio ilógico. Hoy el oficial está rozando los $68 y el paralelo los $120 (la brecha supera 76%). Cabe señalar que el dólar del pico de la hiperinflación 1989 hoy es $194, el pico de 2002 $124 y el de promedio de Néstor (2003/06) $86. Mientras que el promedio de la Convertibilidad es $39, el de Kicillof 2015 de $42 y el de Sturzenegger (jun.2016/dic.17) $46.

Ahora bien, considerando que los ánimos están “al dente” por el riesgo de default, la avalancha de pesos que se espera siga emitiendo el BCRA y otros condimentos políticos idiosincráticos, se puede tomar como referencia un tipo de cambio, aún hoy monitoreado y seguido por algunos que se quedaron en el uno a uno, de convertibilidad. Al respecto, si solo se tomara la base monetaria, hoy en $2,3 billones contra las reservas internacionales brutas del BCRA (u$s43.400 millones), el tipo de cambio de convertibilidad daría $53. Pero, como no se puede soslayar la existencia de los pasivos remunerados del BCRA (Pases más Leliq), que suman otros $1,69 billones, en ese caso el tipo de cambio convertible se elevaría a casi $92. O sea, ese sería el dólar necesario para “convertir” toda la emisión monetaria “primaria”. Una especie de dolarización de los pesos en circulación. Como cuando regía el uno a uno. Obvio, que no se toman en cuenta los depósitos privados ($4,5 billones), porque tampoco se lo hacía en la convertiblidad de los 90 (sino sería un dólar de $195, lo mismo hubiera ocurrido con el 1 a 1 si se tomaban los depósitos privados). Ese dólar de $92 no sería otro que el promedio histórico ($70,5) más el 30% del impuesto PAIS. Bien por encima del promedio de Néstor.

Entonces, está claro que, dado que el futuro bajo la pandemia es totalmente incierto por todos, el tipo de cambio oficial no está tan atrasado aún. Pero no tiene ya margen para dormirse. Si bien el BCRA, sin explicitar la tasa de devaluación, viene convalidando un leve deslizamiento del tipo de cambio (crawling peg) que acumula desde comienzos de febrero un 11% (casi un 3,5% mensual) las fuertes devaluaciones de las monedas de los socios comerciales, ante la huida masiva de capitales foráneos por la pandemia, han dejado al peso casi fuera de combate comercial (en la pandemia, Brasil devaluó casi 28%, México 29% y Colombia 16% al igual que Rusia y Turquía, y Argentina 8,5%).

Lo que más preocupa a los analistas, frente a este panorama, es el mercado cambiario. Sobre todo, porque temen que la expectativa de un mercado muy superavitario languidece. Por eso es tan relevante que el BCRA empiece a comprar dólares, y menos aún a vender, como lo vino haciendo en las últimas tres semanas, pese a la estacionalidad positiva del balance comercial en esta época del año, cuando los productores suelen comenzar a vender la soja. Por tal motivo, es que ante una macro mucho más compleja que cuando asumió Alberto, hoy la zona de confort de los tipos de cambios se parece más a los 80 cuando el “oficial” en $80 de hoy convivía con un paralelo en $100 de hoy. Pero hoy con una brecha que es más del doble de antes, el valor “lógico” de $60 puede quedar atrasado, advierte Macroview. Todo ello, sin dejar de mirar el precio de la soja y el valor del real en Brasil.

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