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2 de noviembre 2006 - 00:00

El boom de la construcción: 238.000 m2 por mes en Capital

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Una de las torres de lujo que se construyen en Puerto Madero, diseñada por el arquitecto César Pelli.
Otro mes récord resultó agosto pasado para el otorgamiento de permisos de obras en la Ciudad de Buenos Aires, donde la construcción se destaca como el sector más dinámico de la economía, aunque no sin acarrear inconvenientes. El Código de Planeamiento, la ley madre que regula qué y dónde se puede edificar, saca a relucir sus huecos y falencias como consecuencia de la reactivación económica que viene produciendo fuertes inversiones inmobiliarias en la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, en la Legislatura porteña no tienen previsto tratar este año ninguno de los cuatro proyectos de ley en ese sentido (unos intentan limitar la construcción en altura en el barrio de Caballito y otro, que las empresas de servicios aseguren que no colapsarán con más viviendas en los barrios). Tampoco se tratará este año otra ley tan importante como el Plan Urbano Ambiental, que debería definir qué tipo de ciudad tendrá que ser Buenos Aires, qué perfil se persigue. Sólo decisiones políticas podrían hacer que el kirchnerismo fuerce la norma para acotar la edificación en Caballito.

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A las quejas de los vecinos de ese barrio, que frenaron por la vía judicial una obra en julio pasado para que se disponga primero un estudio de impacto ambiental, se agregan ya las de los vecinos de Palermo -un barrio hasta ahora apacible, que resulta favorito para los constructores y donde se ha desarrollado una particular actividad gastronómica- y las de los habitantes de Villa Urquiza, una zona beneficiada por la extensión del subterráneo que sufrirá como otros sectores de la ciudad las consecuencias de una vieja ley que apenas fue retocada hace unos ocho años, como es el Código de Planeamiento.

Hay, sin embargo, un proyecto que propone que en Palermo se deje a los constructores invertir sobre las avenidas, pero que se preserve el resto del barrio de edificios multiviviendas. Según el titular de la Comisión de Planeamiento de la Legislatura porteña, el macrista Alvaro González, «antes de considerar cualquier proyecto estamos esperando verdaderos estudios técnicos para saber si el colapso del que hablan los vecinos es realmente así». Para González, «no se puede desvalorizar de un día para otro una propiedad que es apreciada por un inversor».

  • Curiosidades

  • Es que en la Capital Federal se dan algunos casos curiosos. Hay barrios donde sólo está permitido elevar las construcciones hasta tres pisos y siempre que se respete la relación llamada FOT (factor de ocupación total), que en zonas residenciales puede ser 1,2, es decir ocupar con superficie cubierta 120% de lo que ocupa el terreno. Pero si esas viviendas cuentan con una avenida cercana o dos, donde el FOT es libre y está permitido construir hasta nueve pisos o más, se conforma entonces un «cajón» que deja los metros cuadrados pagos como residenciales impactados en su medio ambiente, bordeados de altas torres.

    La preocupación de los vecinos tiene fundamento en la preferencia por vivir en barrios de casas bajas, que de pronto ya no lo son. La Ciudad viene invirtiendo en el estudio de un Plan Urbano Ambiental, que hoy por hoy está más focalizado en ordenar el tránsito y las plazas que en dotar de un proyecto de ciudad a los porteños. Por otra parte, se sancionará una ley para legalizar industrias no habilitadas, que será muy permisiva con la instalación de proyectos productivos. Es decir, una ciudad sin planificación global.

    En agosto pasado, el distrito otorgó 224 permisos de obra para construir 273.342 metros cuadrados. Representa más de 95% de lo otorgado en agosto de 2005, aunque algo menos que lo concedido en julio de 2006. La mayoría de los permisos son solicitados para obras nuevas y con destino a viviendas. Sobre 230.443 metros cuadrados de permisos otorgados en agosto último, se harán 2.184 viviendas. La tendencia continúa como todo el año; predominan las unidades lujosas y suntuosas, es decir, las de más alta categoría, que, junto con las «confortables», sumarán 1.400, y las restantes 784 serán «sencillas». Las viviendas se repartirán en 151 edificios y solamente se concedieron 27 permisos para casas. El promedio mensual de la superficie autorizada en los primeros ocho meses del año supera los 238.000 metros cuadrados, y es el más alto para ese período desde 1991.

    Como novedades, en setiembre se lanzó el proyecto de dos torres en Palermo, de 43 y 48 pisos, sobre avenida Figueroa Alcorta, cerca del shopping y del circuito KDT, con una inversión de u$s 100 millones. Se inició también un complejo en Puerto Madero para hacer dos edificios de 44 pisos cada uno, para los que se invertirán u$s 75 millones, y una inmensa torre de lujo sobre Libertador frente al Tiro Federal, donde el valor del metro cuadrado alcanza los 5.000 dólares.

    P.G.

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