Tres veces tuvo que intervenir ayer el Banco Central en el mercado para poder bajar el dólar a $ 2,41. Por segundo día consecutivo, debió usar u$s 65 millones de sus reservas. A su favor tuvo que ayer no fue un día tan agitado, ya que sólo había compras de minoristas, mientras estuvieron ausentes exportadores e importadores. La apertura del mercado fue fuerte, a $ 2,50. Inmediatamente, el Banco Central puso a la venta la primera partida de u$s 20 millones a un precio de $ 2,32. Consiguió aplacar por un momento la divisa, pero la suma de compras "hormiga" (menos de u$s 1.000 por persona) siguió presionando y obligó a dos intervenciones más. Está visto que no le va a resultar fácil al gobierno controlar el dólar. El Banco Central aduce que falta la liquidación de dólares de los exportadores, sin embargo, ese sector ingresó u$s 450 millones en los últimos 30 días. La sensación de que el acuerdo con el FMI está lejos alienta a los compradores.
En las casas de cambio y bancos pequeños, las pizarras dejaron la cotización del billete americano en 2,31 pesos para la compra y 2,41 pesos para la venta.
Para los operadores, la baja de la cotización del dólar no fue significativa. Pero destacaron que ayer el mercado operó con menos nerviosismo que el martes pasado. Hubo poco volumen de operaciones. Principalmente en el segmento minorista el que marca la tónica del mercado. Ante la ausencia de los exportadores y, en menor medida, de los importadores la mayoría de las operaciones son por montos inferiores a los u$s 1.000.
Se estima que las intervenciones del Central implicaron u$s 60 millones para las arcas oficiales.
De forma tal que en el mercado minorista, es decir entre bancos, el dólar descendió a 2,33 pesos.
En el mercado minorista se observó ayer una mayor disparidad de cotizaciones. Dado que mientras una entidad vendía a 2,37 pesos, una casa de cambio lo hacía a 2,43 pesos. Esta dispersión se consolidó sobre el cierre.
Las brechas entre el valor de compra y de venta llegaron a niveles de 16 centavos y 10 centavos respectivamente.
El nivel máximo operado se ubicó en los 2,48 pesos, apenas dos centavos menos que el cierre anterior.
Algunos cambistas comentaron que ayer el euro fue una alternativa para el público. Se registraron varias operaciones de compra de euros. Para los cambistas la explicación es sencilla: es más barato el euro que el dólar. Se operó a 0,90 pesos.
Los mostradores de las casas de cambio y de las entidades que concentran la preferencia del público, se vieron menos poblados que en la jornada anterior. Tampoco se percibió cierto clima de nerviosismo como sí se dio el martes pasado.
Sobre el cierre de las operaciones, llamó la atención la presencia de los operadores informales o «arbolitos» que siguieron realizando transacciones luego de la finalización del mercado formal.
Por su parte el dólar futuro mantuvo la tónica alcista, reflejando las expectativas devaluatorias del mercado. Ayer cerró en 2,75 pesos lo que implica un aumento de 3,77 por ciento con relación al cierre anterior.
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