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En declaraciones que difunde hoy El Mercurio, fuentes del sector revelaron que las medidas empezaron a ser tomadas en los primeros días de enero, antes de que las empresas argentinas aumentaran los recortes del suministro del fluido.
Así las cosas, el Centro de Despacho Económico de Carga del Sistema Intercontectado Central (CDEC-SIC) resolvió poner en operación plantas que usan carbón como Ventanas I, Ventanas II y Bocamina, en el litoral central.
La central eléctrica Nueva Renca, propiedad de Gener, cuyas turbinas habían parado el lunes por la falta del gas natural argentino, volvió a funcionar el miércoles, pero con petróleo, lo que significa un costo de funcionamiento muy superior.
Fuentes del sector explicaron que adicionalmente se aumentó la potencia de varias hidroeléctricas como Ralco y El Toro, de Endesa Chile, y la Central Colbún, ambas en el sur del país.
Sin embargo, según el diario, la aplicación del "plan de seguridad" está consumiendo agua que estaba almacenada para mayo próximo, época en la que aumenta considerablemente la demanda eléctrica.
El recorte de gas natural argentino, que ayer, miércoles, llegó a 4,1 millones de metros cúbicos, también provocó un derrumbe en el mercado bursátil de Santiago, especialmente en el sector eléctrico, cuyas acciones bajaron estrepitosamente.
El ministro chileno de Economía y Energía, Jorge Rodríguez Grossi, adelantó que las empresas chilenas afectadas por los recortes de gas pueden pedir indemnizaciones a las argentinas.
En este contexto, Rodríguez Grossi reveló que el Gobierno está preparando un proyecto de ley que establece límites a las importaciones de gas desde Argentina con el objetivo de incentivar inversiones para diversificar las fuentes de abastecimiento.
Sin explicar en que consistiría la normativa, el ministro manifestó que la intención es enviar el proyecto al Parlamento en marzo próximo y aprobarlo el mismo mes.
"Es un cambio legislativo que apunta a la idea de disminuir la incertidumbre que genera el mercado argentino, de manera que las decisiones de inversión puedan tomarse con un poco más de tranquilidad", explicó al diario económico "Estrategia".
Rodríguez Grossi también reiteró que Chile debe encaminarse hacia la autonomía energética .
"No puede ser que la electricidad y el gas, que son necesarios para las industrias, estén dependiendo de políticas que se tomen en otro país", subrayó.
En tanto, las empresas chilenas afectadas, que desembolsaron 5.600 millones de dólares para reconvertir sus centrales a gas, no descartan utilizar todos los recursos legales para que las empresas suministradoras argentinas cumplan su contratos.
Chile tiene contratado un suministro de 13 millones de metros cúbicos diarios, pero al igual que ocurrió al comenzar el invierno austral, en abril pasado, ha recibido menos gas ahora, recorte que ayer, miércoles, alcanzó a los 4,1 millones de metros cúbicos, porque el gobierno argentino prima el uso para consumo interno.
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