Monterrey, México (especial) - Eduardo Duhalde defendió ayer su programa económico para la Argentina realizado con bases macroeconómicas de presupuesto público equilibrado, moneda única y propia (a diferencia de la convertibilidad del peso con el dólar, vigente durante 10 años), tipo de cambio flotante, y la progresiva eliminación de las restricciones financieras y de pagos, frente al llamado «corralito» bancario. Ratificó que «en 15 días vamos a estar sentados con el FMI, seguramente acordando temas concretos para la Argentina».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Buscando bajar las expectativas que puedan haberse generado a partir de su presencia en Monterrey, Duhalde anticipó, apenas arribado, que poco a poco la Argentina va a salir de la situación que enfrenta. Señaló que no espera ningún resultado con respecto a la crisis de este foro internacional. «Como resultado de esta cumbre especialmente no. Acá venimos a hablar del financiamiento del desarrollo en el mundo pero, en particular, de la situación de mi país, estoy convencido de que poco a poco, como le pasó a México a partir del '95, vamos a salir de la crisis», subrayó.
Sin embargo, del encuentro mantenido entre Jorge Remes Lenicov y Paul O'Neill se desprendió cierto grado de entendimiento. Duhalde, que sostuvo que « no venimos a pedir compasión» y prometió a la comunidad internacional « terminar con el desorden fiscal» para empezar de nuevo, al hablar en la cumbre, coincidió con una declaración de O'Neill, que señaló que espera « que el gobierno de Buenos Aires cumpla en las próximas semanas con las condiciones para poder acceder a créditos internacionales que le ayuden a superar su grave crisis económica», dijo en el centro comercial Cintermex, donde también participa de la cumbre. Duhalde señaló en su mensaje a la cumbre que «hemos decidido terminar con el desorden fiscal que, asociado con un desafortunado régimen monetario y cambiario, nos condujo a la más grande depresión».
«Aspiramos a construir una economía de mercado competitiva que nos permita retomar el sendero del crecimiento y una inserción exitosa en el mundo», añadió. Planteó ante la cumbre de jefes de Estado la necesidad de estructurar « una nueva arquitectura de desarrollo», pero advirtió que no será posible « si las grandes economías no reducen el proteccionismo en todas sus formas y eliminan sus efectos distorsivos». Al hablar ante el plenario, el Presidente hizo un llamado al FMI, al Banco Mundial y a la Organización Mundial del Comercio para que « colaboren en el diseño de políticas preventivas y anticíclicas, y la atención de los sectores más perjudicados». Duhalde enfatizó que la transformación «la estamos haciendo gracias al tremendo sacrificio de nuestro pueblo», pero que « necesita, además, la comprensión y colaboración de la comunidad internacional».
Dejá tu comentario