Tras el arreglo por la deuda con los acreedores internacionales, ahora el ministro de Economía Martín Guzmán se focalizará en alcanzar un nuevo acuerdo y otro "rescate" financiero con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, apoyó fervientemente al ministro de Economía, Martín Guzmán, durante la negociación con los acreedores.
Tras el arreglo por la deuda con los acreedores internacionales, ahora el ministro de Economía Martín Guzmán se focalizará en alcanzar un nuevo acuerdo y otro "rescate" financiero con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, ya le aclaró al Gobierno argentino que aún quedan disponibles para el país unos u$s5.400 millones correspondientes al último, y suspendido, desembolso por el stand by firmado por Mauricio Macri y que se puede renegociar en algún momento. Ese dinero ya le corresponde al país por haber cerrado el acuerdo, y podría reactivarse con una nuevo tratado negociado con el organismo.
Según anticipó Ámbito, Georgieva ya le confirmó a Alberto Fernández que está dispuesta a hablar de nuevos acuerdos, incluso en una negociación inédita para la historia del organismo en el marco de la batalla contra el coronavirus.
Semanas atrás, en una conferencia del G20 y el Club de París, en la que participó Martín Guzmán, la titular del FMI, Kristalina Georgieva, lanzó un fuerte apoyo a la Argentina por la renegociación de la deuda y llamó a los acreedores privados a contribuir con el proceso de reestructuración tras la nueva propuesta.
En medio de esa ardua renegociación, Georgieva se había mostrado optimista, a la espera de "un resultado positivo” con los acreedores. En ese marco, el FMI ponderó las intenciones del Gobierno para romper "ciclos de boom y caída durante décadas”, que ha suspendido pagos ocho veces y que tiene historia económica compleja. “Ha tenido relaciones turbulentas con el FMI durante tiempo. Lo que vemos ahora es una oportunidad para que el país rompa con este ciclo y esa oportunidad debe anclarse en algo, que es devolver la deuda a un nivel sostenible", sostuvo Kristalina Georgieva en una entrevista al periódico español El País.
A principios de julio pasado el Fondo Monetario Internacional corrigió sus últimas proyecciones de PBI para 2020 de cada economía. En la Argentina la estimación de caída del PBI pasó de -5,9% a -9,9%. Al mismo tiempo, estimó que será una de las economías que menos se recuperará el año próximo, ya que según el organismo multilateral, la economía del país avanzará 3,9% en 2021.
Pero el FMI también advirtió que recortar el gasto público muy pronto podría descarrilar la recuperación de la coronacrisis desatada por la pandemia, y exhortó a los Estados a mantener la inversión social y en salud. Por ese motivo, en el Gobierno ya estudian pedir al FMI que habilite la línea de financiamiento denominada Derechos Especiales de Giro (DEG); destinada exclusivamente para cubrir necesidades ante catástrofes naturales o emergencias sanitarias como la que, obviamente, generó el estallido del coronavirus.
La posibilidad de contar con los fondos del DEG (Special Drawing Rights, en ingles) le fue adelantada personalmente a Fernández por Kristalina Georgieva, quien le había anticipado al argentino que desde su sillón estaba gestionando con los principales socios del FMI, la activación masiva de estas líneas.
Dentro de la posibilidades, se analiza toma una línea de crédito del FMI que se ubicaría entre los u$s3.000 y u$s3.500 millones que se destinarían casi exclusivamente a poder tomar futuras decisiones económicas de sostenimiento de la economía real; como el apoyo a la obra pública y la asistencia a las provincias.
Como en Argentina quedan además sin haberse ejecutado otros u$s1.500 millones del stand by vigente (contabilizados dentro de las reservas del BCRA), el dinero disponible desde el FMI para los próximos meses se acercaría a los u$s5.000 millones.
En paralelo, Martín Guzmán puede solicitar un estiramiento de los vencimientos y el pago en más cuotas de los u$s44.000 millones que Argentina le debe al FMI. En las carpeta de Economía figura una plazo de gracias de cuatro años, para conseguir aire y empezar a pagar recién en 2024.
El último respaldo del FMI al país llegó días atrás, con una declaración del vocero del organismo internacional, Gerry Rice. “Esperamos que todas las partes involucradas continúen trabajando constructivamente y en los tiempos adecuados con el objetivo de lograr un acuerdo que ponga la deuda pública en un camino sustentable y siente las bases para un crecimiento sostenido e inclusivo”, afirmó el funcionario.
Dejá tu comentario