La Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, recibirá a las 13 horas al ministro de Economía, Martín Guzmán, en su despacho en Washington, según pudo confirmar Ámbito, en el marco de las conversaciones que mantiene el titular del Palacio de Hacienda para renegociar la abultada deuda de casi 45.000 millones de dólares que el país tiene con el FMI, su principal acreedor individual.
Por la mañana Guzmán tiene previsto reunirse con los encargados del caso argentino por el Fondo, Julie Kozack y Luis Cubeddu en el marco de conversaciones que en todo momento se calificaron de “constructivas”, tanto por parte del organismo como de las autoridades nacionales.
Las posibilidades de la Argentina de cumplir con sus compromisos se han visto favorecida por el mejor clima internacional, con la recuperación de los precios internacionales de las materias primas y la recuperación económica prevista para los principales socios comerciales del país.
Otra “ayuda externa” vendrá del aumento en los Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional que engrosarían las reservas. Se espera que en la reunión de primavera (boreal) del FMI, que se llevará a cabo en abril, el organismo presente la propuesta de aumento de los DEGs y los gobernadores la aprueben.
Pero aun el organismo no elaboró su propuesta y por ende no determinó el monto eventual a distribuir. Si bien se habla de que Argentina recibiría unos 3500 millones de dólares por esta ampliación, el cálculo surge de una estimación preliminar que se conversó en el marco del G20 que contempla la ampliación del capital del Fondo en unos 500 mil millones de dólares.
En caso de concretarse se estima que el país utilizaría estos recursos para afrontar los compromisos con los organismos internacionales de crédito. En mayo debe pagarse un vencimiento con el Club de París por 2.400 millones de dólares, en tanto que sobre fin de año los vencimientos con el FMI rondan los 5.000 millones de dólares.
El encuentro adquiere importancia en momentos que han surgido dudas por parte de analistas internacionales en cuanto a la velocidad con que se lograría el acuerdo con el Fondo. Mientras el ministro Guzmán señaló que esperaba llegar a un entendimiento en mayo y luego alargó esta fecha para los próximos meses, otras opiniones señalan que desde el Gobierno argentino hay sectores que preferirían postergar el acuerdo para después de las elecciones de octubre.
Las dudas se plantean en torno de cómo se manejarán cuestiones clave como los aumentos de tarifas, que inciden en el nivel de subsidios que otorga el Gobierno y por lo tanto en el nivel del déficit, uno de los aspectos que más monitorea el FMI.
Al respecto, ayer se conocieron las cuentas fiscales de febrero que volvieron a mostrar un déficit primario aunque con una significativa reducción del desequilibrio financiero. Los subsidios energéticos subieron por encima del 80%. Cabe recordar que Guzmán ratificó su intención de que las tarifas se incrementen en función de la inflación prevista en el presupuesto.
En tanto, los sectores vinculados a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner proponen que el aumento tarifario esté vinculado al salario, es decir, un porcentaje que no supere los dos dígitos.
Estos temas seguramente estarán en la mesa de las conversaciones que mantenga el ministro de Economía. Las buenas noticias que Guzmán podrá mostrar al FMI es la velocidad de la recuperación de la economía, un factor clave que ayudará también a el manejo de las cuentas del Tesoro
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