Los analistas explicaron que el caso probablemente obligará a la bancarrota de WorldCom y podría producir una crisis en el ya debilitado sector de las telecomunicaciones de los EE.UU., clave para la economía del país.
Temeroso de que, como aconteció con la escandalosa quiebra del gigante enérgetico Enron, sus críticos intenten encontrar indicios de connivencia entre su administración y WorldCom -generosa aportante a los dos partidos norteamericanos tradicionales-, el presidente
El mandatario definió como «escandalosas y ultrajantes» las noticias y dijo temer que la posible quiebra «dañe no sólo a los accionistas sino también a los empleados».
Mientras se multiplicaban pedidos de investigación en el Congreso, Bush afirmó que la Comisión de Valores (SEC, según sus siglas en inglés) y el Departamento de Justicia «investigarán» lo sucedido. «Castigaremos, con las leyes que tenemos a disposición, a los que se comportan de manera irresponsable», dijo.
En un comunicado de prensa, la empresa explicó que había despedido a
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