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Pensar que la economía norteamericana sería capaz de aguantar un golpe de esta naturaleza era, por decir lo menos, erróneo, y los inversores actuaron en consonancia: las primeras operaciones en el NASDAQ mostraban una caída de 2,04% y, en el Dow, de 1,46%. Las cifras son impresionantes para el mercado norteamericano y reflejan también el "sorpresivo" anuncio de IBM sobre una caída en las ganancias del primer trimestre. Lo de "sorpresivo" viene a cuento de que desde hace varias semanas circulan rumores en el mercado de que "Big Blue" haría un anuncio de esta naturaleza, pero prefería jugar al "pastorcito y el lobo", dejando lo inevitable para más adelante. Viendo que el mercado se mantenía relativamente estable y no llegaban más "malas nuevas", comenzaron a aparecer algunas tímidas órdenes a la suba, que, fueron impulsando los precios de manera tal que para las dos de la tarde las acciones tecnológicas pasaban del lado ganador, y si el Promedio Industrial no era capaz de lo mismo, era porque IBM resultaba responsable de casi 50% de la variación del índice. Cuando sonaba la campana, el NASDAQ ganaba 0,89%; y el S&P 500, 0,23%; en tanto el Dow, que había alcanzado los 10.249,08 puntos, seguía perdiendo 0,22%. De no ser por el bajísimo volumen, apenas 1.100 millones en el mercado tradicional y 1.598 millones en el electrónico, se podría casi decir que fue una buena jornada y no una donde alguien, se equivocó. Informate más
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