Londres (ANSA, EFE) - El primer ministro británico, Gordon Brown, prepara un plan de rebaja del IVA y otros impuestos para antes de Navidad, como parte de su programa de ayuda a millones de personas en Gran Bretaña, especialmente de clase media y media baja, para sobrellevar la crisis económica y financiera.
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Según fuentes oficiales de Downing Street, el jefe del gobierno, que ha sabido erigirse como piloto de tormentas confiable ante situaciones críticas, dará a conocer recortes que podrían llegar a 45 mil millones de dólares.
Sin embargo, la prensa británica informó que la medida generó «fricciones» entre Brown y su ministro de Economía, Alistair Darling.
La ayuda puede incluir el congelamiento del impuesto al combustible, como también mantenerse una suspensión al impuesto inmobiliario. Los detallesdel plan serán anunciados el 24 de noviembre-, durante la presentación anticipada del Presupuesto.
Desde el estallido de la crisis financiera, que golpeó duramente a Gran Bretaña, la popularidad del primer ministro no cesó de recuperarse, pese a que las chances electorales del laborismo se encuentran todavía marcadamente por debajo de los conservadores.
Escepticismo
En tanto, los principales periódicos británicos se mostraron escépticos por la cumbre mundial del G-20 en Washington y concluyeron que Brown no tiene todas las respuestas para resolver la crisis económica y financiera actual.
Los dominicales ingleses se mostraron opuestos a políticas que favorezcan demasiado el gasto público.
«Los mandatarios de las principales 20 economías del mundo nunca resolverían en una sola tarde la crisis más grave de esta generación», escribió el dominical «The Observer» en su editorial.
«Aunque hay algo de seguridad por el hecho de que están dispuestos a discutir una acción coordinada. Brown, y ningún otro en la cumbre, tiene un plan que reduzca los flujos descontrolados de capital que han distorsionado al sistema global en los últimos años», agregó.
Por su parte, «The Sunday Telegraph» indicó que el primer ministro británico «parece determinado a resolver la crisis a partir del gasto público, algo que podría hundir a la economía en forma severa».
En ese sentido, el Times sostuvo que los mandatarios del G-20 se reunieron e hicieron importantes declaraciones, «pero como pasó tantas veces en el pasado no harán nada al respecto».
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