«Es muy importante esta apertura, porque significará también un aumento de mano de obra, dadas las exigencias del mercado japonés», indicó el presidente de la Cámara de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Las importaciones del país asiático son complementarias con las de la Unión Europea. Mientras el Viejo Continente demanda la parte blanca del pollo (pechuga), Japón compra los muslos. Durante 2002 Europa importó un total de 15.000 toneladas por un valor de 12 millones de dólares y fue el principal mercado externo para los pollos argentinos. Según indicó el titular de CEPA, las exportaciones a Japón se estiman en 5.000 toneladas a 1.600 dólares la tonelada durante los primeros dos años. Como eso significará también un importante aumento de la faena y de los envíos a la Unión Europea,
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