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Es un tema de alta sensibilidad para el equipo económico. Las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones presentaron cerca de 18.000 millones de dólares en títulos públicos en el canje. Si ahora piden que se les devuelvan los bonos por no haberse respetado las condiciones originales del préstamo garantizado, el gobierno perderá la mayoría de votos para avanzar en la negociación con los acreedores inter-nacionales.
La pérdida de la mayoría de votos si las AFJP no aceptan la pesificación puede embarrar mucho más las negociaciones, que comenzarían en las próximas semanas.
Los fondos de pensión ya habían manifestado su rechazo por la pesificación del activo en el que están invertidas las compañías. Se trata, en realidad, de los fondos que respaldan la futura jubilación de sus afiliados.
Al tratarse de una inversión de largo plazo, las compañías defienden que los fondos permanezcan en una moneda dura, en este caso dólares, y no en pesos.
Según lo anunciado ayer por el gobierno, los préstamos garantizados que recibieron las administradoras y otros inversores serán pesificados a $ 1,40. Se les aplicará una tasa máxima de 5,5 por ciento anual y será ajustado de acuerdo con la marcha de la inflación, según la evolución del índice CER.
Por el consejo de los abogados, las AFJP deberán elegir entre dos alternativas en cuanto salga el decreto: un recurso de amparo o la intimación judicial para que el gobierno dé marcha atrás en un plazo de 30 días.
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