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La pesificación asimétrica consiste en la transformación de las deudas, que estaban contratadas en dólares, a pesos, a la cotización de 1 peso por dólar. Mientras tanto, a los depositantes se le reconocieron $ 1,40 por dólar. El costo de esta resolución es de unos $ 16.000 millones y tendría que incorporarse al presupuesto sin más trámite.
Pero la expropiación ha sido más amplia. A los depositantes se les acredita el CER, mientras los acreedores no lo pueden aplicar aún.
Con este ejercicio hemos descubierto que las estimaciones presupuestarias adolecen de grandes defectos que suman unos $ 92.000 millones, a la fecha (los 16.000 de la pesificación más 20.000 de la ausencia de aplicación del CER, más los 56.000 por el reconocimiento de los dólares depositados). Pero si se prevé la continuación del alza de precios y cotización de la divisa, la suma tocaría los $ 122.000 millones ¡Una cifra que ex-cede a los gastos totales previstos para todo el año! Pero estos dislates no terminan ahí. Las empresas de servicios públicos privatizados sufren de tarifas congeladas en pesos y deudas en dólares. Sus pérdidas serán reclamadas a nuestro subadministrado e intransparente Estado.
Por otro lado, el grupo de empresas privadas tenía deudas contraídas por unos 52.000 millones de dólares y la devaluación, en esta coyuntura, les quitó gran parte de su patrimonio. También están los acreedores no bancarios, por una suma que no he podido estimar. Encima de todos estos despojos, los depositantes en pesos que, bajo la ley de Convertibilidad, equivalían a un dólar, han sido también defraudados, como buena parte de la gente que trabaja y negocia en la Argentina.
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