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La entidad anunció el viernes en su Comunicado «A» 4147 que desde el 1 de junio se reducirán las exigencias de efectivo mínimo a 18% en depósitos en cuenta corriente y caja de ahorro, igualándolas con las de los plazos fijos de menor plazo.
El objetivo es aumentar la capacidad prestable del sistema financiero en $ 900 millones; sin embargo, los bancos tienen hoy $ 10.000 millones de sobreintegración, es decir, dinero con capacidad de ser otorgado en préstamo.
La primera está fuertementeacotada porque las entidades financieras tienen un descalce en los tiempos, es decir, una demanda de crédito de largo plazo, sobre todo de las industrias, mientras que el dinero que tienen depositado es de corto plazo.
La colocación en cuentas a la vista se produce por las bajas tasas de interés pasivas del mercado, sobre todo entre los plazos fijos y el impuesto al cheque. Otro factor es la necesidad de contar con liquidez ante el pago de tributos, en particular el vencimiento del Impuesto a las Ganancias de mediados de junio, por lo que los agentes no renuevan los depósitos a plazo y mantienen colocaciones a la vista.
Por el lado de la demanda de crédito, influyen diversos factores entre los que se destacan las altas tasas de interés activas y la incertidumbre a mediano plazo.
Contraria al anterior anuncio es la notificación de un aumento a partir de 1 de agosto en los encajes de depósitos en caja de ahorro y cuenta corriente de Fondos Comunes de Inversión. De esta manera vuelven a tener un requerimiento de 100% (habían bajado a 80% en julio de 2003). El resto de los depósitos de los fondos tendrá una exigencia de 25% y 40% para colocaciones en pesos y dólares respectivamente, mientras que hoy es de 18% en ambos casos.
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