Los mercados internacionales siguen jugando a favor de la Argentina. Escasean las alternativas de inversión en el exterior y por ello papeles como los argentinos ganan atractivo. Esto porque los títulos de Brasil ya subieron demasiado, lo mismo que los de México y otros emergentes. ¿Hasta cuándo puede durar esta bonanza? No hay amenazas de corto plazo aun a pesar de que sólo en enero ya se ganó hasta 15%. Las tasas en los Estados Unidos, como siempre ocurre, son las que pueden marcar un súbito freno a esta tendencia y en Wall Street no hay señales de que ello pueda ocurrir en lo inmediato. Aquí el dólar está estacionado en un rango tácito de entre 3,04 y 3,08 pesos tal como quiere el gobierno.
Los títulos públicos siguen
teniendo rendimientos
elevados, más si se los
compara con los de otros
países. A los de pesos
indexados, además, debe
computárseles la inflación
minorista.
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El viernes, ambos estuvieron muy pedidos en Nueva York y Buenos Aires. El Discount en dólares, con legislación de los EE.UU., subió 2,26%. Como los bonos poscanje tienen una subdivisión entre legislación Nueva York y la Argentina, los conservadores inversores extranjeros prefieren operar con los títulos que garanticen mejor trato ante eventuales incumplimientos.
De esta manera, los Discount en dólares acumulan una ganancia de 7,10% en el mes, una renta muy alta si se la compara con bonos de la deuda de los Estados Unidos. Este título del Tesoro norteamericano a 10 años tiene un rendimiento de 4,37%, lo que significa que tardaría un año y medio en dar lo que los bonos argentinos dieron en 20 días.
Por caso, el viernes se negociaron entre la Bolsa de Comercio y el Mercado Abierto Electrónico (MAE) casi $ 1.000 millones. Es una cifra baja comparada con diciembre, dado que en enero faltan los grandes jugadores. Pero si se recuerda lo que se negociaba en marzo del año pasado, temporada alta para las inversiones, es 30% más elevada.
En mayo del año pasado, con la aparición de los bonos del canje de la deuda, comenzó el despegue y en el último trimestre se afirmó. Los dólares para comprar bonos en pesos comenzaron a llegar. No les faltó razón a los que hicieron la apuesta: ganaron más de 40% en dólares con los bonos poscanje en pesos.
Cuando parecía que no había nada más para ver, el primer día de diciembre aparecieron los cupones PBI en pesos y en dólares, un derivado de alta volatilidad que en 45 días subió 20%. Este cupón (warrant) viene adosado a los bonos poscanje, pero desde diciembre se puede negociar por separado.
Los cupones en pesos son los que más se consiguen; los nominados en dólares escasean. Esta es la razón por la que los emitidos en moneda local subieron en enero 11% y en dólares, 15%.
Hay inversores que ofrecen cupones en pesos, sólo si les consiguen cupones en dólares. El viernes los cupones en dólares subieron 3,77% y en pesos, 0,57%.
El mercado de derivados no es para todos. Hay que entrar y salir rápido, lo que en la jerga se conoce como «tradear». Suben y bajan con igual facilidad. El jueves y el viernes los cupones subieron por los buenos datos de la economía. Estos warrant están atados al incremento del PBI.