Lula da Silva afirmó que las propuestas para la explotación de crudo serán elevadas al Congreso.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, anunció en una festiva ceremonia realizada en Brasilia cuatro proyectos con las normas que serán adoptadas para explotar las gigantescas reservas de petróleo en aguas ultraprofundas de la llamada "capa presal" del litoral brasileño.
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Según Lula da Silva, esos yacimientos, que según estimaciones oficiales contienen alrededor de 50.000 millones de barriles de petróleo, representan para Brasil "un pasaporte hacia el futuro", por lo cual se requiere de nuevas normas para regular su explotación.
Las propuestas para el marco regulatorio, que serán elevadas al Congreso con plazo de 90 días para aprobación, incluyen la creación de una nueva empresa estatal, la Petrosal, para comandar el proceso de explotación de los yacimientos, y le garantiza a la petrolera Petrobras el derecho de ser la operadora de todos los pozos de la "capa presal".
Al justificar la decisión de fortalecer a la Petrobras y de afianzar el papel del Estado en lo que se refiere al aprovechamiento de esos yacimientos ubicados a más de 5.000 metros de profundidad, Lula afirmó que el hallazgo de esas reservas representa "una dádiva de Dios", ya que pueden impulsar el país hacia un nuevo nivel de desarrollo.
Según el presidente, sin embargo, ese descubrimiento conlleva también "peligros y desafíos" para el país, y recordó que muchos países que encontraron grandes reservas de petróleo siguen siendo pobres, porque no supieron administrar esa riqueza: "Lo que era una dádiva se convirtió en maldición".
Lula apuntó además que el dinero recaudado por el gobierno con la explotación de los yacimientos de la "capa presal" debe quedarse "en las manos del pueblo", y por ello se destinará a un Fondo Social, que lo invertirá en áreas consideradas como prioritarias.
"El 'presal' es un pasaporte hacia el futuro. Los recursos deben ser destinados a la educación, al combate a la pobreza. Y apostaremos al (desarrollo) científico y tecnológico. Vamos a invertir en lo que el país tiene de más prometedor: nuestros hijos, nuestros nietos, nuestro futuro", subrayó.
Además, enfatizó que a Brasil no le interesa exportar crudo, y por eso será necesario invertir en la construcción de un parque industrial para elaborar el petróleo retirado de esos yacimientos, para permitirle al país vender derivados como gasolina y productos petroquímicos.
Asimismo, al presentar el proyecto, la ministra del Gabinete Civil, Dilma Rousseff -candidata de Lula a su sucesión en las elecciones presidenciales de 2010-, usó las mismas palabras del mandatario al defender las nuevas normas propuestas para la explotación de los nuevos yacimientos.
Según la ministra, la creación del Fondo Social permitirá "alejar de Brasil la maldición del petróleo, que mantiene en la pobreza la población de países ricos en esas reservas".
La fiesta preparada por el gobierno para anunciar el marco regulatorio para la explotación de los yacimientos de la "capa presal" se inició en la mañana de este lunes, cuando Lula, en su programa radial semanal, sostuvo que esas reservas de crudo y gas abren camino a una "nueva independencia" de Brasil.
"Creo que este lunes 31 de agosto representa un nuevo día de la independencia para Brasil. Estamos hablando de un descubrimiento de petróleo muy profundo, a casi 6.000 metros de profundidad, de reservas que son muy grandes, que ponen a Brasil entre los mayores productores de petróleo del mundo", expresó,
Algunos analistas afirmaron que el nuevo marco regulatorio, que fue elaborado durante 14 meses por una comisión conformada por varios ministros del gobierno, representa una marcha atrás en la política de flexibilización del monopolio estatal del petróleo instalada por el anterior gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).
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