Román Riquelme y Michael Ballack, separados por el partido que jugarán mañana pero unidos por la marca que viste a ambas selecciones. Adidas, Nike, Puma, Umbro y Lotto llegaron a cuartos de final.
A partir de mañana al mediodía cinco marcas de indumentaria deportiva comenzarán a jugar la fase decisiva de su propio mundial: los «tres grandes», o sea Adidas, Nike y Puma, más la italiana Lotto y la británica Umbro, tendrán los ojos puestos en cómo les va a los equipos que visten.
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La más favorecida en este «campeonato aparte» es sin dudas la alemana Adidas, que logró colocar tres de los ocho cuartofinalistas; la sigue su némesis Nike, con dos, y después vienen Puma, Lotto y Umbro con una cada una. Veamos:
La marca de las tres tiras viste a Alemania, Argentina y Francia.
La «pipa» estadounidense tiene bajo su escudería a Brasil y a Portugal.
Inglaterra, Ucrania e Italia son los únicos representantes de Umbro, Lotto y Puma, respectivamente.
Una cosa es clara: hay sólo una posibilidad de que la final sea «monomarca». Sólo se produciría en el caso de que Alemania o Argentina llegaran al partido por el título por ese lado del cuadro, y que Francia haga lo propio por el suyo. En sentido contrario, ambos Nike (Brasil y Portugal) deberán verse en la semifinal por el lado de Francia (pasará uno solo, obviamente). El resto, al tener un único representante en esta instancia, sólo puede aspirar a convertirse en uno de los dos equipos presentes en el Estadio Olímpico de Berlín el 9 de julio próximo.
La conclusión es que la empresa que tiene su sede en Herzogenaurach, y que dio hospedaje al seleccionado argentino durante todo el mundial, parece haber elegido mucho mejor que sus competidores: si bien en número los seleccionados vestidos con la marca de las tres tiras fue sólo de siete (menos que los auspiciados por Puma y Nike), logró que 37,5% de los ocho mejores sean «propia tropa». Y además su efectividad fue cercana a 50%: tres de ocho.
En el otro extremo se ubicaría Puma; la empresa alemana fundada por Rudolph Dassler (hermano de Adi Dassler, creador de Adidas) había comenzado con doce selecciones, pero sólo clasifica una entre la elite, la misma cantidad que otros competidores mucho menos poderosos, o sea la británica Umbro y la italiana Lotto.
Revisión
Es verdad que el monto invertido por Puma en sus doce equipos seguramente fue muy inferior a los siete de Adidas o los ocho de Nike, dado que apostó fuertemente a los equipos africanos (tuvo a todos bajo su bandera). El fútbol de ese continente, esta vez, tuvo un desempeño cercano a la catástrofe, dado que sólo uno de los cinco clasificados pasó la primera ronda. Esto, seguramente, hará rever la estrategia (o al menos los valores pagados) de Puma en relación con un continente que promete ser «el fútbol del futuro» desde hace casi treinta años.
A esta altura del campeonato-(nunca mejor utilizada la expresión), vale repasar cómo empezó cada una de las firmas que visten a las 32 selecciones que se clasificaron para jugar en Alemania, la mayoría de las cuales ya está mirando el desenlace del torneo por televisión y desde sus hogares:
Puma fue la que más equipos vistió, con once selecciones. Llevaron su enseña los representativos de Italia, Suiza, Polonia, Paraguay, Arabia Saudita, Irán, Angola, Túnez, Costa de Marfil, Ghana, Togo.
La siguió Nike, con ocho equipos: Brasil, Portugal, Estados Unidos, Holanda, Australia, Croacia, México y Corea.
Recién en el tercer lugar de este ranking se encuentra Adidas, con siete selecciones ataviadas con sus «tres tiras»: Argentina, Alemania, Francia, España, Trinidad & Tobago, República Checa y Japón.
La británica Umbro eligió la Cruz de San Jorge: los dos equipos que patrocinó (Suecia e Inglaterra) la tienen en su bandera y también en el hombro de sus uniformes. Lo malo para la marca fue que sus dos equipos debieron eliminarse entre sí.
La misma cantidad patrocinó la italiana Lotto, que tal como sucede en el campeonato local, consiguió que sus uniformes fueran los más «raros» del torneo, en un campeonato en el que las marcas principales optaron por la simpleza. Así, tanto Serbia y Montenegro como Ucrania exhibieron el diseño de dudoso gusto imaginado por la marca italiana; los ucranios defenderán esos diseños entre los ocho mejores.
Finalmente, la española Joma con Costa Rica y la local Marathon con Ecuador tuvieron su cuarto de hora ante audiencias que se contaron en los centenares de millones de espectadores, pero no llegaron muy lejos.
Cabe recordar que, tal como reflejó este diario en enero pasado, Adidas viene ganando «uno sí, uno no» desde que Alemania derrotara a la Argentina en la final del 90; el mundial siguiente (EE.UU.) fue para Umbro, que vistió a Brasil; cuatro años más tarde, el local Francia recuperó el cetro para las tres tiras, y en 2002 fue el turno por primera vez de Nike, con Brasil. La lógica del cálculo de probabilidades (tres sobre ocho) y de las cábalas (uno sí, uno no) indicaría que este mundial será nuevamente de Adidas. Todas las plegarias en esta área del planeta apuntan a que la camiseta del ganador tenga dos veces tres tiras: la del logo de la marca y las tres celestes verticales sobre fondo blanco que tiene en el pecho el seleccionado nacional. A partir de mañana se sabrá si esas plegarias son respondidas.
Como antecedente, además, está la última final de la Copa de Europa, ganada por Grecia (Adidas) a Portugal (Nike); en sentido inverso, la última Copa América tuvo como vencedor a Brasil (Nike) contra Argentina (Adidas). Este partido global, que juegan los dos « monstruos» de la indumentaria y el calzado deportivo, se definirá el 9 de julio, en Berlín.
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