El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, les ordenó ayer a los senadores que frenaran el tratamiento del proyecto por el que se pretendía elevar el mínimo no imponible del impuesto a la riqueza. Se lo comunicó por teléfono a Jorge Capitanich, justificándose en que una medida de esas características podría afectar la recaudación. La clase media no tendrá así el beneficio de quedar fuera del alcance de ese impuesto, que muchos deben pagar desde que se devaluó. El límite quedaría en $ 102.300 -que se mantiene desde 1993- y no en $ 300.000, como proponían los senadores. En el actual nivel deben pagar el tributo hasta quienes poseen un departamento de dos ambientes en la Capital Federal, lo que está muy lejos del concepto original de riqueza. Habrá hoy una reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, e igual darán ingreso a esas iniciativas que, por ahora, no se convertirán en ley.
Es una fórmula que se utiliza normalmente en el Congreso para zafar del papelón de dar marcha atrás con proyectos de diputados o senadores porque desde el Poder Ejecutivo se los rechaza.
Capitanich ayer explicó que el jefe de Gabinete le pidió frenar el tratamiento de esos proyectos, alegando que se estaría afectando la recaudación.
Y relató que en la reunión de hoy sólo se procedería a dar «ingreso formal» a los dos proyectos que, por otra parte, fueron presentados hace más de tres meses por los senadores.
De hecho, así figuran en la convocatoria a reunión de la comisión:
• Proyecto de ley sustituyendo el artículo 24 (donde se fija el límite del tributo) del Capítulo II, Título VI de la Ley 23.966 en los que respecta al Impuesto sobre los Bienes Personales (Marcelo López Arias).
• Proyecto de ley sobre actualización del monto mínimo imponible del Impuesto a los Bienes Personales (Pedro Salvatori y otros).
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