El oro llegó al precio más alto de los últimos 17 años pero, a diferencia del pasado, no es el metal el que sube, sino el dólar el que baja. Ayer, la onza troy en Londres cerró a u$s 429,15 (+1,5%), el valor más alto desde diciembre de 1988, cuando llegó a u$s 430,40. El oro acompañó al euro en la suba. La moneda europea cerró ayer por encima de u$s 1,28. Aunque sea difícil de ver, no es que el oro y el euro coticen más, sino que el dólar, la moneda de referencia, está en baja por una política deliberada de la Reserva Federal.