La suba de tasas a nivel internacional tiene un correlato local. En la Argentina los rendimientos también subieron de manera significativa en el primer semestre del año, por lo que muchos analistas recomiendan a los inversores aprovechar esta situación para invertir en bonos y también en plazos fijos con tasa variable.
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El instrumento preferido para aprovechar no sólo la suba de tasas que se dio hasta ahora sino también la que se produciría en los próximos meses es la BADLAR, que es el rendimiento que pagan los bancos a inversores mayoristas (plazos fijos por más de un millón de pesos). Mientras que a fines del año pasado el nivel se ubicaba en alrededor de 6% anual en pesos, ahora ya se encuentra en 9% anual y la expectativa es que se siga incrementando gradualmente.
Existen tres alternativas principales para invertir en instrumentos a tasa variable que ajustan por BADLAR: títulos emitidos por el Banco Central (Lebac y Nobac), plazos fijos que indexan por la misma modalidad según acaba de autorizar el Banco Central, y los fideicomisos financieros.
Accesibilidad
En el caso de las colocaciones a plazo ajustables por BADLAR, el plazo mínimo de inversión es de 120 días, bastante por debajo de los 12 meses que se exigen en el caso de plazos fijos ajustables por CER (inflación minorista). Permite, además, que pequeños y medianos inversores accedan a las tasas que los bancos ofrecen a grandes empresas.
Además del plazo fijo que los bancos quedaron autorizados a ofrecer a partir de esta semana, la alternativa más conocida son los títulos emitidos por el Central ajustables. En la última licitación para el plazo de un año, la Nobac a un año ofrece un rendimiento de 2,03% anual sobre la BADLAR.
Considerando los valores actuales, esto implica una tasa de 11% anual en pesos, es decir, similar al nivel esperado de la inflación para este año.
Además, superaría ampliamente la evolución esperada del dólar. La ventaja en este caso es que el título puede venderse en cualquier momento en el mercado, sin necesidad de esperar su vencimiento.
Otra opción para posicionarse en tasa variable son los fideicomisos financieros, cada vez más elegidos por ahorristas. En su mayor parte tienen como garantía créditos para consumo. Para los plazos de duración promedio que va de 12 a 18 meses, surgieron varios en los últimos meses a tasa BADLAR más una tasa adicional (spread) que oscila entre 3% y 4% anual, lo que los vuelve muy atractivos.
Existen dos motivos centrales que permiten avizorar un mayor incremento de las tasas en los próximos meses:
Los bancos están aumentando su stock de créditos a un ritmo de 40% anual. Por lo tanto, crecerá la disputa entre entidades para captar un mayor volumen de fondos con el objetivo de contar con más dinero para prestar. Esto se aplica a los bancos privados, ya que los públicos ( sobre todo el Nación y el Ciudad) reciben fuertes depósitos oficiales pronvenientes del superávit fiscal.
El Banco Central que preside Martín Redrado continuará con necesidad de absorber los pesos emitidos para la compra de dólares dentro del plan de acumulación de reservas. Pero la necesidad de incrementar la colocación de Lebac y Nobac seguramente obligará a la autoridad monetaria a pagar tasas más altas en los próximos meses. Esto le permitirá además mantener dentro de los márgenes el programa monetario y evitar que la inflación suba más de lo previsto.
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