Algunos analistas externos mantuvieron -declaración de
Esto permite suponer que, siendo el Banco Central de Brasil quien determina la política monetaria, ante el caso de que el mercado no acepte refinanciar los próximos vencimientos, la entidad podría comprar la totalidad de los títulos y de inmediato, restringir el exceso de liquidez. En otras palabras, estaría refinanciando la deuda interna por medio de «overnigth», lo que no sería nada recomendable, aunque mucho mejor que tener que reestructurar compulsivamente la misma.
De hecho, si el mercado le demandará al gobierno la compra de la deuda interna, el excedente de liquidez podría básicamente ir a tres destinos: compra de otros activos (pero quien vendiera los mismos se haría de reales que volverían al circuito financiero); activos en moneda extranjera (con lo cual también volverían reales al circuito); o aplicación de los excedentes de los bancos al propio Banco Central por medio de tasas de «overnigth» donde el banco paga la tasa SELIC, hoy de 21% al año. Esto sólo no se aplicaría, si hubiera corrida bancaria, la que hasta el momento no se percibe.
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