El comportamiento de los precios sigue siendo motivo de alta preocupación. Todo indica que el mes cerrará con aumentos del orden de 0,7% en el mejor escenario. Pero lo que viene tras las elecciones no es alentador. Ya se sabe que muchas empresas postergaron aumentos para evitar ser calificadas por el gobierno de «desestabilizadoras». También varios gremios pactaron pasar para después de las elecciones sus reclamos salariales. Y a esto se suman datos adicionales. Roberto Lavagna convocó a su equipo ayer en un apurado regreso desde China para analizar medidas sobre inminentes subas en la carne. En realidad, lo que advierte el ministro es que el fin de año puede ser muy complicado, mucho más de lo previsto. Paralelamente, Néstor Kirchner ya tiene decidida una medida si aumentan precios los sectores de la industria que hoy trabajan casi al límite de su producción. Favorecerá más las importaciones con reducciones arancelarias. Todo hubiera sido más sencillo con una apreciación leve del peso y abandonando parcialmente la estrategia poco útil del dólar alto.
De esta forma, el gobierno consideró El otro punto en cuestión fue cómo puede impactar en el mercado exportador argentino la fiebre aviar que afecta al sudeste asiático y el este de Europa,
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