Mes a mes, las empresas ven aumentar el número y los costos de los juicios laborales. Es preocupante porque la tendencia no da señales de detenerse. Los motivos de las demandas son varios, desde cambios en la forma de remuneración (que es algo positivo porque determinados haberes fijos se convirtieron en variables), hasta los ya clásicos de Riesgos del Trabajo. Todo lleva a que las empresas frenen, o demoren al máximo, la contratación de personal. Esto ya se vio en la última medición del desempleo, que se reflejó con una economía que crece casi 8%, con la que no estuvieron en sintonía los nuevos puestos de trabajo.
Veamos cómo se potencia el monto de un juicio laboral, tomando para ello un promedio de
En otras palabras, si el trabajador reclamó en forma individual $ 1.000, y sólo le adicionamos los gastos causídicos y los intereses, llegamos al iniciar el juicio laboral a
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