En la Bolsa parisina el precio de las acciones de Vivendi llegó a derrumbarse 41% antes de estabilizarse levemente para cerrar con una baja de 25,52% a 17,80 euros, lo que borró más de un cuarto del valor de mercado de la compañía.
La caída ocurrió después de que el diario francés «Le Monde» mencionara un manejo contable poco claro de la empresa -que recordó a los recientes escándalos de Enron y WorldCom- y después de que Moody's recortara la calificación de la deuda de la compañía a «bonos basura», al citar crecientes dudas sobre la capacidad de Vivendi para pagar sus obligaciones y refinanciar su deuda a corto plazo.
Standard & Poor's también recortó la calificación de Vivendi y la colocó en el peldaño más bajo del grado de inversión. La calificadora advirtió que podría colocar la deuda de la compañía al nivel de bonos basura si no obtiene rápidamente nuevos créditos para evitar una crisis de liquidez.