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Para la entidad que dirige Carlos Pérez, si el Banco Central tiene que salir a esterilizar en los próximos días el dinero liberado que busque refugio en el dólar, quedaría con una posición exigua de reservas que infundirían mayor temor sobre el respaldo del peso y retroalimentaría una potencial corrida cambiaria.
« Asimismo, algo más optimista que en otras oportunidades, el informe rescata que, luego de pasar los primeros cinco meses de 2002 muy convulsionados, el bimestre junio/julio está arrojando algunas mejorías en la coyuntura económica de corto plazo. Por el lado monetario y financiero, está cediendo la emisión de dinero (menos de 1.000 millones mensuales contra 2.000 millones por mes promedio para abril y mayo). «La demanda de dólares ha menguado, y el mercado cambiario está más calmo. Por primera vez, transcurridos más de 15 días de julio, el Banco Central en su intervención cambiaria lleva ganados casi u$s 170 millones», explica el informe. A esto se agrega que, con el adelantamiento de las elecciones, «pierde terreno el escenario de caos (estallido cambiario e inflación) y aparece un escenario que podríamos denominar 'equilibrio de cornisa'», sostiene. En este sentido, explica que, aun administrando la crisis en forma muy precaria y deslucida, «es probable alcanzar un equilibrio macroeconómico que aleje la hiperinflación».
Por último, entre las variables que van mejorando se rescatan la mejora en la recaudación, la desaceleración de la caída en la industria y las expectativas más favorables. Igualmente, «hay preocupaciones de fondo», porque «el canje no alcanzó a despejar los riesgos del 'corralito', no se ha iniciado la reestructuración del sistema financiero, se reabre una riesgosa disputa entre el Banco Central y el Ministerio de Economía y existe un exceso de dinero transaccional contra una posición de reservas de u$s 9.000 millones», concluye.
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