El comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Karel de Gucht, señaló hoy directamente a Argentina como "el gran obstáculo" para que el bloque comunitario europeo y el Mercosur puedan cerrar un acuerdo de asociación, al tiempo que amenazó a Buenos Aires con denunciarlos ante la OMC. "Las medidas proteccionistas de Argentina están causando problemas (...) y están poniendo nerviosos a nuestros exportadores, especialmente en el sector automotor... Si los argentinos no cambian de actitud, podríamos acudir ante la Organización Mundial de Comercio (OMC)", amenazó De Gucht.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La delegación del Parlamento Europeo para las relaciones con el Mercado Común del Sur (Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) debatió hoy la actual situación de las negociaciones, después de que éstas se reanudaran el año pasado, tras un largo parate. En ese sentido, el comisario admitió que las medidas proteccionistas de Argentina están "dañando el ambiente de las negociaciones" entre el bloque sudamericano y Europa, y comentó que eso podría generar más problemas que, quizás, pudieran poner fin a todo el proceso de acercamiento.
A pesar de ello, De Gucht se mostró moderadamente optimista acerca de la posibilidad de que ambas partes puedan cerrar ese histórico acuerdo "todavía en 2011". "Estoy convencido de que ese acuerdo de asociación generará beneficios sustanciales para ambas regiones, desde el punto de vista económico y político", comentó de Gucht.
Las declaraciones del comisario belga coinciden hoy mismo con una reunión de ministros de Agricultura del bloque comunitario, en la cual se analizó el posible impacto negativo para el sector agrícola europeo del futuro acuerdo de asociación entre el bloque comunitario y el Mercosur, confirmaron esta tarde fuentes diplomáticas comunitarias. Se trata de un asunto especialmente sensible para algunos socios europeos como Francia, uno de los mayores beneficiarios de las millonarias ayudas para el sector, derivadas de la Política Agrícola Común (PAC) de la UE. París considera al Mercosur, aunque no lo diga abiertamente, como un fuerte y peligroso rival para su poderoso sector agrícola.
Mientras tanto, Europa se prepara de cara a la próxima ronda negociadora entre ambas orillas. El próximo encuentro UE-Mercosur está previsto para entre los próximos 2 y 6 de mayo en Asunción, Paraguay, y para entonces las posturas deberían quedar perfiladas y los roces superados, a riesgo de que la cita acabe en fracaso.
Después de varios años, la Comisión Europea y el Mercosur decidieron el año pasado retomar el diálogo, que permanecía estancado desde 2004. Francia logró en ese año que el Ejecutivo de Bruselas frenase las negociaciones porque creía que un posible acuerdo de cara a un tratado de libre comercio entre ambos bloques tendría graves consecuencias para su sector agrícola, especialmente en el azucarero. Y es que París, uno de los fundadores de la entonces CEE, en 1957, es, seguido de España, uno de los principales beneficiarios de la PAC, que consume 50.000 millones de euros anuales, el 40 por ciento del presupuesto de la UE.
París ha dicho varias veces que no aceptará que se ofrezca al Mercosur nada que vaya más allá de la oferta realizada por la UE en julio del 2008. Según admitió en su momento la Comisión Europea, ir más allá de esa propuesta "pondría en peligro los cimientos mismos de la PAC". Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, defiende la reapertura de negociaciones pues, afirma, ello tendría un resultado positivo para la UE con más creación de empleo y crecimiento económico para ambas partes.
Dejá tu comentario