10 de mayo 2019 - 00:00

Trump clásico: tras golpear, se declara "abierto a hablar con Irán" sobre su plan nuclear

El mandatario republicano sostuvo que lo que su Gobierno no acepta es que la República Islámica se dote de armas atómicas. La Unión Europea, en tanto, rechazó el ultimátum de Teherán.

de brazos abiertos. El mandatario republicano sostuvo que, si recibe el llamado, está dispuesto a hablar con Irán. Además, acusó a la administración de Barack Obama de haber cortado el contacto con la república islámica.
de brazos abiertos. El mandatario republicano sostuvo que, si recibe el llamado, está dispuesto a hablar con Irán. Además, acusó a la administración de Barack Obama de haber cortado el contacto con la república islámica.

Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó ayer estar abierto a conversar con los líderes iraníes, en medio de las crecientes tensiones entre Washington y Teherán. “Lo que me gustaría ver con Irán es que me llamaran”, dijo el mandatario a periodistas en la Casa Blanca, destacando que lo que su Gobierno no quiere es que la república islámica se dote de armas nucleares.

Las relaciones entre Washington y Teherán se tensaron considerablemente desde hace un año, cuando Estados Unidos decidió retirarse unilateralmente del acuerdo internacional nuclear con Irán, negociado durante el Gobierno del presidente demócrata Barack Obama, que según Trump no frenaba las ambiciones armamentísticas de Teherán.

Trump aseguró ayer que John Kerry, que fue secretario de Estado de Obama, estaba en contacto con los líderes iraníes y les había dicho “no llamar”.

“John Kerry les habla mucho”, dijo Trump, y agregó: “Él les dice que no llamen”.

Según el presidente republicano, esto es una violación de la Ley Logan, que prohíbe a los ciudadanos de Estados Unidos negociar de manera privada con gobiernos extranjeros. “Francamente, debería ser procesado por eso”, sentenció. “Pero deberían llamar. Si lo hacen, estamos abiertos a hablar con ellos”, agregó Trump.

Los roces aumentaron en las últimas semanas, luego de que el Gobierno de Trump volviera a imponer severas sanciones económicas a Irán e incluyó en su lista negra de grupos terroristas a los Guardianes de la Revolución, fuerza de élite de la república islámica.

En respuesta, Teherán anunció el miércoles pasado que dejará de aplicar dos de sus compromisos del pacto nuclear firmado en 2015 con Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania.

Trump insistió en que Washington no está buscando un conflicto con Teherán, a pesar del envío de bombarderos B-52 al Golfo.

“Quiero que sean fuertes y grandes, que tengan una gran economía. Podemos hacer un acuerdo justo”, dijo Trump.

Irán es el rival regional de Arabia Saudita y de Emiratos Árabes Unidos, aliados de la administración Trump.

Por otra parte, fieles a su defensa del acuerdo nuclear, las potencias europeas rechazaron el “ultimátum” lanzado por Teherán. “Rechazamos cualquier ultimátum y evaluaremos el cumplimiento de Irán con sus compromisos nucleares”, advirtieron los cancilleres de Reino Unido, Francia y Alemania, así como la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.

Su homólogo iraní, Mohammad Javad Zarif, criticó la declaración conjunta, estimando que “Estados Unidos han intimidado a Europa” y “la UE sólo puede expresar su pesar”.

Estos intercambios ocurren en un clima de creciente tensión entre Irán y Estados Unidos, que anunció el martes el envío de bombarderos B-52 y una flota al Golfo, mientras los europeos llamaron a Teherán a evitar una escalada y lamentaron que Estados Unidos imponga nuevas sanciones.

Horas después del anuncio de la República Islámica, la administración estadounidense volvió a endurecer sus sanciones. “Autorizar el acero y otros metales iraníes en sus puertos ya no se tolerará”, avisó Trump a los demás países.

Rusia, por su parte, condenó “con firmeza” las nuevas sanciones estadounidenses contra Irán y pidió negociaciones a todas las partes para intentar salvar el acuerdo, vista “la gravedad de lo que está pasando”.

Como en el caso de la crisis en Venezuela o el acercamiento a Cuba, la posición de la UE sobre Irán choca con la del Estados Unidos, por lo que, a juicio del jefe del Gobierno austríaco Sebastian Kurz, “seguirá siendo una cuestión difícil”.

Validado por una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el acuerdo permitió a Irán obtener un levantamiento parcial de las sanciones internacionales a las que estaba sometido, a cambio de limitar su programa nuclear.

Pero al juzgar que el acuerdo no ofrecía garantías suficientes, Donald Trump retiró a su país hace un año y restableció sanciones contra Teherán, algo que afectó duramente a su economía y a sus relaciones comerciales con otros países.

Aunque el resto de firmantes prometió permitir que Irán se beneficie de las ventajas económicas del acuerdo, el mecanismo creado por la UE para seguir comerciando y eludir las sanciones de Estados Unidos no ha permitido ninguna transacción.

Dejá tu comentario