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A cuartos desde los doce pasos
Erik Lamela festeja su primer gol convertido de penal ante la cara de decepción del arquero egipcio Elshenawi.
Argentina, que ganó el grupo F en forma invicta, se medirá en la próxima instancia con Portugal (primero del B sin perder ni sufrir tantos en contra y ayer superó a Guatemala por 1-0), en el estadio Jaime Morón León, de Cartagena, el sábado a las 19.
El seleccionado argentino exhibió los mismos argumentos que en los tres partidos anteriores: orden y solidez en defensa, buen manejo de la pelota en la mitad de la cancha; y paciencia y oportunismo en ataque en gran parte del partido.
En síntesis, pero ganó con justicia casi sin sufrir cerca de su arco, salvo en los minutos finales.
El primer tiempo fue parejo, ya que ninguno de los dos equipos logró imponer su juego. El conjunto de Perazzo asumió el protagonismo, manejó el balón, pero careció de profundidad.
Apenas un cabezazo en el palo izquierdo de Facundo Ferreyra, a los 25 minutos fue lo que generó Argentina en ofensiva.
Después, a los 42 minutos, Lamela tradujo en gol un penal inexistente a Carlos Luque, el jugador más desequilibrante.
Egipto, antes, se replegó para jugar de contraataque y apostó a la velocidad para sorprender a la dura defensa albiceleste.
El segundo tiempo fue similar al primero: Argentina protagonista y Egipto parado para el contraataque.
A los 19m Lamela, de nuevo de penal (falta otra vez sobre Luque), puso el 2 a 0. Seis minutos después, por la misma vía, Egipto logró descontar a través de Salah.
Después los roles se invirtieron y Argentina se paró de contraataque para defender el resultado. Terminó sufriendo, pero clasificando a cuartos de final. No es poco.

