Al anunciar los cambios, la presidente de la Academia, Cheryl Boone Isaacs, afirmó que los 51 miembros de la junta directiva de la Academia de las Artes y las Ciencias se han puesto de acuerdo por unanimidad en "liderar un proceso de cambio de modo significativo en la composición de nuestros miembros". Cheryl Boone Isaacs, también afroestadounidense, reiteró -tal cual lo hizo cuando se conocieron los candidatos a la estatuilla- sentirse "apenada" por la situación de que nuevamente los 20 actores y actrices nominados fueran "blancos".
Los cambios sustantivos se refieren en particular al status de voto de los miembros, que será revisado cada 10 años. En efecto, podría ser revocada el status -escribe el New York Times- para aquellos que no han estado activos en la industria del cine durante una década.
Todavía no está claro cuántos miembros serán eliminados de la lista electoral con la reforma. Sin embargo, el anuncio de Isaacs es una verdadera revolución en la Academia, con el objetivo de sustituir a los miembros de más edad por un grupo de gente joven, para que la estructura se vuelva más diversificada, y más sólida incluso de frente a las críticas.
La controversia sobre el Oscar "demasiado blanco" había envuelto en los últimos días al mundo dorado de Hollywood. La semana pasada Will Smith se sumó a Spike Lee y a su propia esposa, Jada Pinkett Smith anunciando que no asistiría a la ceremonia del 28 de febrero en Los Angeles.
Mientras en Hollywood continúa la polémica sobre la falta de diversidad en las nominaciones a los Oscar, el Museo Afroamericano de California en Los Ángeles recupera en una exposición el legado de las "race films", las primeras películas hechas por y para la comunidad negra.
Films raciales
Bajo el título "Coloring Independently", la muestra se centra en las "race films" (que se podría traducir como "películas raciales") de los años 40, época que se considera "la era de oro" de este tipo de cine según la curadora de la exhibición, Tiffini Bowers. "Se trata de películas con un reparto de actores negros hechas para el público negro", explicó Bowers sobre un cine que rompió con los convencionalismos y representaciones mayoritarias.
"Contaron sus propias historias desde su propio punto de vista, dado que la comunidad negra no tenía acceso al sistema de estudios de Hollywood", añadió la experta.
Los comienzos del cine no fueron un modelo de inclusión y diversidad. A películas abiertamente racistas como "El nacimiento de una Nación" de D.W. Grifith (1915) se le unían la caracterización maniquea y repleta de estereotipos de la comunidad negra, que además veía con frecuencia que eran actores blancos los que maquillados representaban sus papeles.
Se suele considerar a "The Homesteader" (1919), dirigida por el pionero Oscar Micheaux, como la primera película del cine afroamericano, aunque las "race films" comenzarían a tener peso en la década de los años 30 y se consolidarían en las décadas posteriores.
Bowers subrayó además que la originalidad de estas películas residía también en el contenido y la representación fílmica durante unos años 40 marcados todavía por los efectos de la Gran Depresión y la discriminación contra los negros. De hecho, el primer Oscar para un intérprete afroamericano lo ganó Hattie McDaniel en 1940, por "Lo que el viento se llevó, y la actriz lo recibió en una ceremonia celebrada en un hotel con reglas discriminatorias y segregacionistas contra los negros.
Frente a los estereotipos que habitualmente encarnaban los actores negros como criados o ladrones, las "race films" abrieron el abanico de temáticas y de personajes para los intérpretes afroamericanos: roles protagonistas, villanos, abogados, doctores, estrellas de la música o galanes de película. Predominaban las comedias musicales, que combinaban gags con canciones y bailes de swing, blues o ragtime, aunque también se adentraron en géneros como el drama, el cine "noir" o incluso el western.
El éxito de estas películas entre la comunidad negra (algunas incluso fueron exportadas a países europeos como Bélgica) favoreció también el surgimiento de estrellas del cine afroamericano como los actores Louis Jordan o Mantan Moreland.
Aunque el reparto y gran parte del equipo técnico y de producción estaba compuesto por personal negro, los grandes estudios y también empresarios blancos comenzaron a ver que las "race films" eran un buen negocio y también invirtieron en ellas.
Las "race films" continuaron con su desarrollo durante los años 50 aunque el término cayó en desuso en los años 60 con el ocaso del sistema de grandes estudios de Hollywood y el movimiento por los derechos civiles, que permitió "algo más de inclusión" en el cine, explicó la curadora Bowers.
| Agencias ANSA y EFE |


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