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Acereras en jaque por la crisis
En Brasil, las siderúrgicas trataron de subir los precios en medio de una fuerte demanda por acero más barato producido por países como China y Turquía. La fuerza de la moneda brasileña, el real, no ha ayudado y el acero importado se llevó un 22% del consumo total en Brasil en el año hasta julio. Con pocas señales de una moderación en la valorización de la moneda local, las empresas siderúrgicas probablemente tendrán que acostumbrarse a condiciones más difíciles en los próximos meses.
La creciente mundialización de los mercados del acero probablemente hará a Brasil más vulnerable a las importaciones en el futuro. A diferencia de Brasil, el acero en México, la Argentina y Colombia se cotiza en línea con los precios internacionales. «Si los precios del acero caen en el mercado interno, no veo cómo las acciones puedan evitar la misma suerte», dijo Daniella Maia, analista de la correduría Ativa, en Río de Janeiro.
El acero fue el sector de peor rendimiento en la Bolsa de Valores de San Pablo este año. El índice referencial de la Bolsa paulista, el Bovespa, perdió alrededor de un 25% este año. Las acciones de Usiminas, el mayor fabricante brasileño de productos de acero para el sector automotor, perdieron un 41% en 2011. Los títulos de Gerdau, la mayor siderúrgica en Latinoamérica, cayeron un 38%. Los papeles de la Companhia Siderúrgica Nacional (CSN) -el mayor grupo siderúrgico diversificado de país si se toman en cuenta sus operaciones en cemento, minería y logística- se han desvalorizado un 36%. Las acerías se están volcando a la integración vertical, un modelo de negocios en que la minería, la siderurgia y la logística se integran en una plataforma única.
Agencia Reuters

