Los hermanos sean unidos. El domingo fue un gran día para la familia Formica. Mauro «el Gato» hizo el único gol de Newell’s con un tiro de 40 metros y Lautaro el «Laucha» consiguió el primero de Godoy Cruz y de su carrera con un tiro libre.
La frase de Américo Gallego fue elocuente. El jueves había prometido sortear un auto entre sus jugadores si salían terceros; después de la derrota en Mendoza, declaró: «Al auto se le pincharon la ruedas». Es que Independiente fue a defenderse a Mendoza y terminó con las manos vacías ante un Godoy Cruz que juega muy bien, pero le falta contundencia para definir los partidos y por eso sufrió más de lo que merecía para ganar.
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Gallego dejó a Lionel Núñez en el banco y puso al juvenil volante central Fernando Godoy en su lugar, para jugar un cauto 4-4-1-1, con Darío Gandín como único delantero y Daniel Montenegro flotando libre delante de los volantes.
Godoy Cruz manejó la pelota, desde la habilidad de Víctor Figueroa y con las proyecciones ofensivas de los laterales Vallés y Lautaro Formica.
Leandro Caruso fue imparable para la defensa de Independiente, pero le faltó precisión para definir las situaciones que tuvo.
En el segundo tiempo, Gallego corrigió su esquema con Núñez por Pusineri y trató de jugar de contraataque. Tuvo una chance muy clara con un remate de Núñez que rebotó en el travesaño, pero con el correr de los minutos volvió a perder la pelota.
Una falta de Machín a Figueroa en la puerta del área le permitió a Lautaro Formica de tiro libre abrir el marcador (Assmann se quedó sin reacción) y otra falta de Machín a Figueroa (esta vez, dentro del área) le dio la oportunidad a Leandro Caruso convertir el penal y asegurar el resultado. En esa jugada, Machín se fue expulsado.
Godoy Cruz ganó sin traicionar su estilo de juego, mientras que Independiente sigue buscando su identidad y a veces sufre de amnesia.
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