Volvió al país ayer Cristina de Kirchner desde Cuba. Por la tarde se encerró en su departamento de Recoleta con Alberto Fernández y su hijo Máximo. Comenzaron allí dos punteos clave. Uno es para el chequeo del Gabinete nacional que Alberto Fernández viene bordando y decidiendo desde la semana siguiente a la elección. El otro, tan estratégico como ese, es el armado del poder en el Congreso que la tiene como protagonista.
