1 de diciembre 2008 - 00:00

Apuesta política de alto riesgo

Barack Obama
Barack Obama
Washington - El presidente electo Barack Obama, inspirado en la idea de su héroe Abraham Lincoln de tener un «equipo de los rivales» en su gabinete, realiza una apuesta peligrosa al elegir a su ex adversaria Hillary Clinton como secretaria de Estado.

Obama admira la ética de trabajo de la senadora por Nueva York, dejaron trascender sus colaboradores. También cree que la estrella de la ex primera dama puede aumentar sus esfuerzos para potenciar la imagen global de Estados Unidos. Más allá de eso, Obama valora el concepto de Lincoln de reunir a personalidades fuertes para dar lugar a un debate de alto vuelo que derive en un buen mecanismo de toma de decisiones, una estrategia descripta en «Equipo de rivales,» un libro sobre Lincoln del historiador Doris Kearns Goodwin.

Sin embargo, puede estar afrontando un problema al elegir a la mujer a la que derrotó estrechamente en la carrera por la candidatura demócrata a la Casa Blanca, evalúan algunos analistas. Señalan que Hillary mantiene su propia base dentro del partido y que Obama no podrá apartar plenamente sus ambiciones presidenciales.

  • Juego propio

  • «Ella es alguien que estuvo cerca de convertirse en presidente», dijo Reginald Dale, un experto del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. «Se ha ganado el derecho como importante dirigente política y probablemente sienta todavía que está destinada a dirigir la Casa Blanca. Estaría en una posición privilegiada para manejar su estrategia política», agregó.

    Muchos expertos citan la estrecha relación entre el ex secretario de Estado James Baker y el ex presidente George «The New York Observer» puso la lupa en el rol de Bill Clinton detrás de las tareas que desempeñará Hillary y todo el «equipaje» que arrastra el ex mandatario por los polémicos aportes a su fundación.En un control aeroportuario, la futura secretaria de Estado le advierte a su marido: «Dejame hablar a mí».


    Bush padre, como modelo de un buen funcionamiento del equipo de política exterior. Puntualizan que George W. Bush (el hijo) tuvo una relación más fría con su primer secretario de Estado, Colin Powell. Ese escenario recortó la influencia de Powell en la política exterior y volcó la balanza del poder hacia el halcón de Bush, el vicepresidente Dick Cheney.

    «Cuando los líderes extranjeros hablaban con Baker, sabían que estaba haciendo uso de la palabra el presidente Bush, y sabían que Bush defendería a Baker de los rivales internos y las maquinaciones de los gobiernos extranjeros», escribió en «The New York Times» el columnista Thomas Friedman.

    Es cierto que Hillary Clinton, en el último tramo de la campaña, respaldó a Obama e hizo un enérgico proselitismo a su favor, pero nunca fue del entorno más próximo al mandatario electo, lo que podría abrir interrogantes entre líderes extranjeros acerca de si realmente hablará por él, escribió Friedman.

    Otro jugador en materia de política exterior será el vicepresidente electo Joe Biden, quien fue titular de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. Obama, que describe su política exterior como pragmática, considera que la seguridad nacional no debe ser partidista y con frecuencia ha elogiado el enfoque de seguridad nacional de Bush padre,-un republicano moderado. Obama y Clinton no están lejos en cuanto a sus ideas sobre política exterior. Durante las primarias, Obama criticó a Clinton por haber votado a favor de la guerra de Irak en el Senado. Sin embargo, al igual que muchos otros demócratas que inicialmente apoyaron la guerra, la senadora rápidamente se convirtió en una crítica y está de acuerdo con Obama en la necesidad de un retiro gradual de las tropas.

    La campaña de Hillary Clinton emitió publicidades en las que dudó de la capacidad de Obama para enfrentar una crisis internacional. En rigor, la ex primera dama suele hablar con palabras más duras que el presidente electo. Una vez advirtió que habría que «borrar» a Irán si éste atacara a Israel, y además criticó como « ingenua» la propuesta de Obama de establecer compromisos entre presidentes con países enemigos de EE.UU. como Irán y Corea del Norte. Sin embargo, Clinton compartió con Obama, en términos generales, la necesidad de otorgar un mayor énfasis a la política exterior.

    A juzgar por el transcursode las campañas, hay estilos contrastantes de gestión, como demostraron las turbulencias y las luchas que afrontó Hillary con la disciplina exhibida por el equipo del presidente electo y su mantra de «No-Drama Obama».

    Pero David Rothkopf, ex funcionario de Bill Clinton y autor del libro « Manejando el mundo», sobre el Consejo de Seguridad, aseguró: «Si mirás sus posturas de política externa, son bastante académicas, muy disciplinadas».

    Dejá tu comentario