2 de noviembre 2015 - 00:00

Aumentan las sospechas: el avión ruso estalló en el aire

Habitantes de San Petersburgo se acercaron a la plaza principal de la ciudad, Dvortsovaya, para conmemorar a los  224 pasajeros del  vuelo KGL9268 de MetroJet.
Habitantes de San Petersburgo se acercaron a la plaza principal de la ciudad, Dvortsovaya, para conmemorar a los 224 pasajeros del vuelo KGL9268 de MetroJet.
 Wadi al Zolomat, Egipto - Los investigadores del siniestro del avión turístico ruso que el sábado se estrelló en la península del Sinaí dejando 224 muertos afirmaron ayer que el aparato estalló en el aire, una aseveración que acentuó las sospechas sobre un posible atentado.

"Se despedazó en el aire y los fragmentos se esparcieron en una gran superficie de unos 20 kilómetros cuadrados", dijo Víktor Sorotchenko, director de Comité Intergubernamental de Aviación (MAK), aunque afirmó que es "demasiado pronto" para sacar conclusiones sobre las causas del accidente.

El presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, pidió esperar los resultados de la investigación sobre las causas del siniestro, que el sábado fue reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI).

"En estos casos hay que dejar trabajar a los especialistas y no barajar causas posibles de la caída del avión, puesto que ésta es objeto de una vasta investigación técnicamente complicada", declaró Al Sisi ante oficiales del Ejército.

La idea de los investigadores de que el aparato estalló en el aire da algo más de fuerza a la hipótesis de un atentado, aunque la posibilidad de un desperfecto técnico, como una súbita despresurización, aún no puede descartarse.

En el centro de la península del Norte-Sinaí, cerca de Wadi al Zolomat, hay numerosos restos del avión en medio del desierto, indicaron testigos, que seguían desprendiendo olor a quemado 24 horas después del incidente.

No se veía ningún cuerpo, pero las decenas de bolsas negras, rojas y naranjas vigiladas por soldados no dejaban lugar a dudas de que se habían recuperado los restos de algunos de los 224 ocupantes del vuelo KGL9268 de MetroJet.

Un poco más lejos, un pequeño chaleco salvavidas confirmaba la presencia de niños en el avión, un total de 17, entre ellos una beba de diez meses.

El sábado por la noche las autoridades egipcias anunciaron el hallazgo de los restos del avión y de restos de cuerpos en una zona de unos 8 kilómetros. Ayer se extendió la zona búsqueda, indicó un responsable del Ejército que no quiso identificarse, según el cual ya se recuperaron 163 cuerpos de los 224 (217 pasajeros y siete miembros de la tripulación, todos rusos excepto tres ucranianos).

El presidente ruso Vladímir Putin declaró ayer día de duelo nacional y las banderas ondearon a media asta en todos los edificios oficiales.

El avión despegó el sábado a la madrugada de la ciudad turística de Sharm el Sheij con destino a San Petersburgo. Se perdió el contacto tras 23 minutos de vuelo, cuando estaba a unos 30.000 pies, una altura de crucero de unos 9.000 metros, en el tramo más seguro de un vuelo.

Los gobiernos egipcio y ruso descartaron inicialmente que el incidente haya sido provocado por la rama egipcia del Estado Islámico, que se hace llamar Provincia del Sinaí. Esta organización afirmó el sábado que derribó el avión en represalia por los bombardeos rusos contra el EI en Siria, aunque sin precisar cómo.

Este grupo es muy activo en la provincia del Norte-Sinaí, su principal bastión, donde casi a diario comete atentados que dejan numerosas víctimas entre miembros del Ejército y la Policía.

Analistas creen que los dos países pueden tener interés en negar la posibilidad de un atentado para que sus políticas antiterroristas y sus operaciones militares contra el Estado Islámico no sean cuestionadas por la opinión pública.

Investigadores rusos y egipcios llegaron ayer en compañía del ministro ruso de Transportes, Maxime Sokolov, al lugar del accidente, donde se encontraron las cajas negras. Según informó el funcionario, éstas presentan "daños menores" y podrán ser revisadas.

Asimismo, ayer llegaron a Egipto investigadores de Francia y Alemania, algo habitual en los accidentes que implican aparatos Airbus.

Varias compañías, entre ellas Air France, Lufthansa y Emirates, anunciaron que dejaran de sobrevolar la península del Sinaí hasta que termine la investigación.

El turismo, uno de los pilares de la economía egipcia, se vio muy afectado desde la revuelta popular de 2011 que terminó con el régimen de Hosni Mubarak, pero las ciudades turistas del Sinaí continúan atrayendo a muchos turistas de Rusia y Europa del Este.

Agencias AFP y EFE, y 

Ámbito Financiero

Dejá tu comentario