Gerardo Rozín y Julieta Prandi debutaron en Telefé con «Gracias por venir». El rating fue tibio (11.6) y el programa acentúa el perfil familiar.
Los más de 20 puntos de rating que conseguía cada domingo «El hombre de tu vida» en «Telefé» no volvieron a reiterarse en esta segunda temporada dada la competencia más fuerte en «Canal 13»: «Soñando por bailar « (18.5) y «Periodismo para todos» (16). Así, la ficción de Juan José Campanella logró mejores 18.7 pero no logra imponerse de manera más rotunda. Pese a no ser el programa más visto de la TV, la serie con Guillermo Francella ostenta la tarifa publicitaria más cara de 2012: con 10.200 pesos el valor del segundo, supera su tarifa a la miniserie que efectivamente se queda con el mayor rating hasta hoy. «Graduados» tiene un costo de 9.900 pesos el segundo, igual que «Dulce amor» y «La dueña». En «Canal 13» lo más caro cuesta 9.000 pesos el segundo: «Soñando por cantar» y «Lobo», el fracaso del año al que sin embargo no bajaron el precio. La tarifa cae a la mitad para pautar en «Telenoche», con 4.300 pesos.
Entrevistado en radio, Juan José Campanella reconoció que «El hombre de tu vida» era además el programa más caro para producir, pues no puede ni quiere hacerlos de manera rutinaria, sino que aplica la metodología más cuidada técnica del cine, lo que tiene su correlato económico. El guión del último domingo volvió a ser impecable. Más allá de los desopilantes parlamentos escritos para Guillermo Francella, Mercedes Morán y Luis Brandoni, los capítulos siempre mantienen coherencia y todas las historias confluyen en un mismo gran tema. El domingo fue la prostitución y el cura que compone Brandoni recordó a Maria Magdalena mientras Morán aconsejaba a Francella: «No te enganches con esta historia, pasás de Mujer bonita a Doña Flor y sus dos maridos. Ojo que todo esto decanta en Mujeres al borde de un ataque de nervios».
Julián Weich debutó con «Todo es posible», programa que se confeccionó con muchos segmentos que en el pasado fueron programas completos. Hubo un poco de solidaridad como en «Un sol para los chicos», un poco de golpe bajo en el segmento dedicado a la sorpresa (un bombero homenajeado por su familia y amigos) y otro resto de juegos. El programa abrió con «Cadena de favores», (el mismo título de un segmento que «CQC» realizó durante varios años), donde se inspiraron en «Gente que busca gente» y ayudaron a un ex combatiente de Malvinas a encontrar a la mujer que lo había ayudado treinta años atrás. El público acompañó: 16.9.
El otro estreno del fin de semana fue «Gracias por venir», con Gerardo Rozín y Julieta Prandi en «Telefé». El sabor a nostalgia pareció complementarse a la perfección no sólo con el ciclo de Weich sino con la melancolía por el pasado que exhibe a diario «Graduados». «Gracias por venir» se trata de otro programa que acentúa el perfil familiar y naif al que apunta Tomás Yankelevich, y que sus conductores se encargaron de aclarar desde el primer segmento: «Queremos dar gracias a la gente que nos hace feliz».
El ciclo está compuesto por entrevistas con una producción minuciosa y archivos históricos de «Telefe» que buscan subrayar la carrera del invitado y del canal. Rozín de este modo vuelve a su escencia, que había comenzado con la producción de cada invitado en «Sábado bus» con Nicolás Repetto y su «Pregunta animal» que explotó luego en radio y TV. El primer invitado fue Guillermo Francella, aunque otros entrevistados fueron notas a familiares, amigos, ex colegas, ex compañeros del secundario y hasta fanáticos del actor. Por lo visto en el primer programa da la sensación de que buscarán resaltar la trayectoria no sólo del invitado sino de la emisora, lo que deja un sabor a corporativismo de estrellas de «Telefé» que va en desmedro de lo eminentemente periodístico. El rating fue tibio para un debut, 11.8, pero con la competencia del fútbol enfrente y un horario raro: sábado a las 19.
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