Un sondeo de la encuestadora independiente Levada dijo que el apoyo a Vladímir Putin se eleva al 82%, el nivel más alto desde fines de 2010. El nuevo salto de su popularidad se debe sobre todo a su manejo de la crisis en Ucrania, en la que busca restaurar el poder de Rusia en su vieja área de influencia. Con la anexión de Crimea, Putin tocó el orgullo nacional y una expectativa extendida en el país. Lo sorprendente es que esto se da en momentos en que la economía rusa sufre una brusca desaceleración, agravada por la imposición de sanciones económicas de Estados Unidos y la Unión Europea.
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