15 de marzo 2012 - 00:00

Boca vuelve a ser otra vez feliz

Juan Román Riquelme saluda a Pablo Ledesma, el autor del segundo gol, que le dio el vital triunfo a Boca.
Juan Román Riquelme saluda a Pablo Ledesma, el autor del segundo gol, que le dio el vital triunfo a Boca.
Le costó, pero al final Boca pudo lograr los tres puntos tan necesarios para mantener y fortalecer su esperanza de avanzar a la siguiente fase de la Copa Libertadores.

El equipo de Julio Falcioni venía de empatar ante Zamora, en Venezuela, y de caer en la Bombonera ante Fluminense, por lo que un empate o una derrota casi le hubiera puesto fin a su sueño copero. Pero le ganó al siempre difícil Arsenal por 2 a 1 y ahora se ubica segundo en el grupo 4.

El primer tiempo mostró la peor cara de Boca en el año: flojo en defensa, impreciso y sin presión en el mediocampo, carente de ideas para generar juego y sin peso ofensivo en ataque.

En síntesis, el equipo de Falcioni hizo todo mal, pero contó con una cuota de suerte para no irse abajo en el marcador.

Arsenal, que fue simple y efectivo, golpeó de entrada, con el gol de Clemente Rodríguez, en contra, a los 10 minutos, y después manejó la pelota y el ritmo del partido con mucha inteligencia.

Juan Román Riquelme, de gran nivel en los últimos dos encuentros, no gravitó. Y a eso se le sumó la poca incidencia en el juego de Diego Rivero y Walter Erviti. Entonces Pablo Mouche y Santiago Silva quedaron aislados.

De contra

Pero en el peor momento de Boca, llegó el inmerecido empate con una gran jugada colectiva entre Mouche y Riquelme, que no pudo definir Silva por un gran corte de Lisandro López, pero que sí concretó el propio Mouche, tras capturar el rebote y definir cruzado al palo derecho de Cristian Campestrini.

El complemento se jugó como le gusta a Falcioni: con un Arsenal protagonista, que se expuso en defensa, y con Boca parado para jugar de contraataque a la espera de un error del rival.

Y el equipo de Sarandí se equivocó una vez, y el conjunto visitante se puso 2 a 1. A los 22 minutos, Clemente Rodríguez (mejoró en el segundo tiempo) envió un centro desde la izquierda, y Ledesma, que había ingresado a los 17 m por Rivero, a la carrera marcó el gol de la victoria.

Arsenal, pese al golpe, fue a buscarlo y lo tuvo: a los 32 m Luciano Leguizamón, abajo del arco, pero adelantado, se perdió un gol increíble.

Pasaron los minutos, el resultado no se modificó y Falcioni pudo ganarle a Arsenal, tal vez en el encuentro más importante tras siete años de frustraciones.