Según la mediana de 25 previsiones relevadas por la agencia Reuters, en los 12 meses hasta junio el Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) de Brasil habría tocado el 6,5%, el límite del rango objetivo, que es de un 4,5%, con un rango de tolerancia de más o menos dos puntos porcentuales. El resultado implicaría una aceleración desde el 6,37% de los doce meses hasta mayo.
La inflación ha mermado la confianza y ha limitado el crecimiento económico. También complica las pretensiones de Dilma Rousseff de ser reelecta en los comicios presidenciales de octubre.
Gran parte del repunte de la inflación en junio se debió al Mundial, que impulsó los precios de los servicios, especialmente de los pasajes de avión. Según Crédit Suisse, los precios de los servicios subieron un 0,95% en junio desde mayo, tras el 0,30% del mes anterior. El incremento se habría compensado en parte por la baja de los precios de los alimentos, que se han moderado en los últimos meses desde la escalada de comienzos de año por la sequía. Si bien gran parte del repunte se debió al Mundial, los economistas esperan que la inflación se mantenga cerca del techo del rango durante el resto de 2014, pese al ciclo de alzas de las tasas de interés del Banco Central. Según JP Morgan, la inflación subyacente se ha estado acelerando desde enero, "una tendencia muy preocupante".
| Agencia Reuters |


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