1 de diciembre 2011 - 00:00

Castagna: redescubrir lo criollo

Gabriel Castagna: «De los compositores latinoamericanos que hubo y hay, muy pocos son conocidos, por lo que existe una cantidad grande de obras que esperan salir a la luz».
Gabriel Castagna: «De los compositores latinoamericanos que hubo y hay, muy pocos son conocidos, por lo que existe una cantidad grande de obras que esperan salir a la luz».
En el marco de una carrera de un cuarto de siglo que se desarrolla tanto en Europa como en su país natal y el resto de América, y de una búsqueda especialmente orientada al rescate de la música menos conocida, el director y musicólogo argentino Gabriel Castagna acaba de lanzar «Fiesta Criolla», un CD editado por el sello Chandos, y dedicado a ocho obras de autores académicos latinoamericanos, todas en primera grabaciòn mundial. Dialogamos con él:

Periodista: ¿Cómo surgió la iniciativa de realizar este CD y cuáles fueron los criterios para la selección del repertorio?

Gabriel Castagna: Surgió de una propuesta mía y fue posible gracias a la invitación de la Orquesta Filarmónica de Württemberg-Reutlingen, Alemania, y del sello Chandos, con quienes mantengo una relación artística de muchos años. «Fiesta criolla» es la continuación de una serie de grabaciones de música argentina y latinoamericana que comencé en 1994 con «Pampeana», la antología sinfónica de Alberto Ginastera, seguida, hasta ahora de 5 CDs más. La elección de las obras sigue un plan a largo plazo que intenta difundir el trabajo de grandes maestros cuya labor tuvo que ver con la construcción, desde lo artístico, de una identidad nacional, una difícil y larga tarea que se realizó en nuestro país y otras partes del continente con admirable fervor y calidad artística.

P.: ¿Qué puntos en común encuentra en la producciòn de estos autores?

G.C.: El más importante es el de ser una música que construyó identidad hundiendo raíces en el sustrato de una historia en común, muy rica en diversidad cultural que, independientemente de las particularidades regionales, nos entrelaza a lo largo del continente. La obra de estos compositores es como una síntesis que conjuga los distintos ejes que confluyen en la música latinoamericana para establecer cercanías y afinidades culturales que traspasan nuestras fronteras formales. Entre otros muchos ejemplos tenemos: la síntesis de Piazzolla o Mignone (Brasil) con lo afroamericano, lo criollo y lo europeo. La de lo criollo o lo arcaico precolombino entrelazado con elementos formales y armónicos de la música clásica europea en Gómez Carrillo (Argentina), Theodoro Valcárcel (Perú) y muchos otros. El uso de materiales extraídos del folklore para construir una música nacional pero de carácter más complejo y subjetivo, como ocurre en la obra de Ginastera o Juan José Castro. En definitiva, esta es una música que, a través de su síntesis, logra sumar a su valor estético una pertenencia muy fuerte.

P.: ¿El público europeo considera «exótica» la música académica latinoamericana, o ya integrada al repertorio sinfónico universal?

G.C.: Desde mi experiencia, la recepción del público europeo ha sido maravillosa. También las orquestas disfrutan mucho de tocar nuestra música. Por otro lado, la música latinoamericana conforma, hasta ahora, un segmento muy mínimo de la programación de las orquestas en todo el mundo. Hay sólo un reducido grupo de obras que se hacen con alguna frecuencia. De los muchos compositores que hubo y hay, solo poquísimos son algo conocidos por lo que existe una cantidad muy grande de obras que esperan salir a la luz desde hace décadas. Pensemos, por ejemplo, que hasta la obra sinfónica más importante de Astor Piazzolla, la «Sinfonía Buenos Aires» fue postergada durante más de 50 años, luego de su estreno en 1953, hasta que pude hacerla con la Orquesta Sinfónica de Bahía Blanca en el año 2006 y luego de poder grabarla con la Orquesta Filarmónica de Württemberg.

P.: Luego de haber trabajado con numerosas orquestas europeas y argentinas, qué diferencias y similitudes advierte entre ambas?

G.C.: Quizá en los métodos de ensayo, particularidades en la sonoridad y tradiciones de ejecución. Las nuestras son orquestas jóvenes, en términos relativos, que no responden a una tradición o estilo de ejecución en particular como puede pasar en algunos lugares de Europa.

Entrevista de Margarita Pollini

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