Después de cuatro años, el tenis argentino disfrutará de otro compatriota entre los cuatro mejores del Masters 1000 de Miami (9.554.920 dólares, dura) luego de que ayer Francisco Cerúndolo diera otro golpe en el torneo estadounidense, esta vez ante el italiano Jannik Sinner, N°11 del mundo, quien abandonó por ampollas en los pies con el marcador 1-4 y le permitió al porteño avanzar a las semifinales, en las que se medirá contra el ganador del match que anoche, al cierre de esta edición, disputaban el noruego Casper Ruud (N°8) y el alemán Alexander Zverev (N°4).
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Cerúndolo, en semis: “Todavía no caigo”
Dominaba el partido 4-1 cuando el italiano se retiró por ampollas en los pies. Buscará un lugar en la final mañana, pero ya será top 50 del mundo.
El último argentino en jugar las semis del denominado “quinto Grand Slam” había sido Juan Martín Del Potro en 2018, cuando era la sexta raqueta del mundo, y perdió en esta instancia ante el estadounidense John Isner. El dato sirve para dimensionar la magnitud de lo que alcanzó ayer Francisco Cerúndolo, actualmente N°103 del ranking de la ATP, pero que con lo logrado hasta el momento será top 50 a partir del lunes próximo y se asegurará el ingreso a los cuadros principales de Roland Garros y de Wimbledon.
“Todavía no caigo. Estoy medio perdido... Yo quería seguir jugando, quería ganar el partido completo. No sé ni por qué se retiró”, comentó el argentino a ESPN apenas terminó el encuentro. No sabía lo de las ampollas. “Dijo algo, pero no le entendí nada. No sé si era por una pierna. Se fue tan rápido que no entendí. Todavía no caigo”, reveló, un poco divertido, la situación final. Y habló de la circunstancia: “Fue muy extraño, porque quería jugar. Estaba preparado para un buen resultado. Creo que mi juego se adapta bien a las canchas duras y estoy con mucha confianza”, apuntó. Y retribuyó a un grupo de hinchas compatriotas en el estadio: “Muchas gracias a todos los argentinos que vinieron acá hoy. Espero que el viernes me acompañen y seguir disfrutando de esta locura”.
Es la primera participación del mayor de los Cerúndolo en el certamen en un Masters 1000. Está acompañado por su entrenador, Kevin Konfederak; su preparador físico, Mariano Gaute, y su manager, Mariano Ink. “Jugar en Miami es diferente, es como jugar en la Argentina. Eso me permite dar lo mejor dentro de la cancha. En ningún otro lado, excepto en mi país, me siento como acá, como en casa”, expresó Cerúndolo, quien aún quiere seguir soñando.

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