Los cruces se multiplicaron a partir de la decisión de Cristina de Kirchner de oficializar el miércoles, a través del Boletín Oficial, un mecanismo de asistencia financiera nacional directa a municipios, sin la intervención de los gobernadores.
La medida fue duramente cuestionada por mandatarios críticos del kirchnerismo, quienes consideran que la asistencia será concretada de manera discrecional, a tono con las necesidades K ante la escalada de comicios legislativos y de las compulsas a gobernador en Corrientes y Santiago del Estero.
En esa línea, ayer desde el gobierno del peronista crítico cordobés José Manuel de la Sota admitieron que no descartan embestir judicialmente contra ese decreto.
Las críticas también fueron disparadas por el santacruceño Daniel Peralta -distanciado de la Presidente- y el vicegobernador santafesino Jorge Henn (a cargo del Ejecutivo del Frente Progresista). El radical Ricardo Colombi (Corrientes), en tanto, se mostró más cauto, aunque recalcó que debe concretarse de manera equitativa.
La estrategia de Balcarce 50 -que, en rigor, oficializa un diagrama que se da en los hechos- reverdeció además los reclamos de gobernadores en pos de reactivar la discusión por un nuevo reparto de la coparticipación. Presuroso, el miércoles el bonaerense Daniel Scioli -a través de su Jefe de Gabinete, Alberto Pérez-, envió una carta al presidente de la Cámara de Diputados nacional, Julián Domínguez, para pedirle una audiencia destinada a analizar la rediscusión de la Ley de Coparticipación y la eliminación del tope de $ 650 millones al Fondo del Conurbano bonaerense.
La pretensión fue sugestivamente elevada a la Cámara Baja -y no a la Cámara Alta, como hubiera correspondido-,al ritmo de los enfrentamientos electorales bonaerenses de 2015.
En reacción, ayer sorprendió el mandatario jujeño Eduardo Fellner, de mayor alineación con el kirchnerismo, al también remitir una misiva a Domínguez con ese objetivo, con veladas críticas a Scioli.
En despachos del interior fue leído como un intento de posicionar la discusión por la distribución de esos fondos también desde las provincias chicas y con tono K, tras la movida concretada por el bonaerense. Por su parte, a nivel público también Peralta y Henn reclamaron rediscutir ese reparto.
La puja por la coparticipación se da en dos planos. Por un lado, las provincias pretenden recibir una mayor tajada de la torta de recursos coparticipables, ya que por sucesivos parches en la ley en cuestión hoy Nación se queda con cerca del 70% de esos fondos.
Pero además la discusión se da puertas adentro de las provincias, a partir de los índices y criterios con los cuales se define con qué porción de la torta se queda cada gobernador. Aquí, el round central se dirime entre provincias grandes -con Buenos Aires como epicentro- y provincias chicas. Veamos:
En un posicionamiento que pareció estar dirigido directamente contra el bonaerense y en respaldo de Cristina de Kirchner, Fellner -antecesor de Domínguez en el cargo- celebró los intentos por instalar y debatir la forma de distribución de los recursos, en tanto se lo trate con altura institucional y política y siempre que se parta del concepto de Nación.
Por su parte, tras recibir la movida el respaldo de parte de la oposición local, ayer el jefe de Gabinete de Scioli aseguró no haber recibido aún respuesta de Domínguez.


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