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Competencia con la UCR para mantener acuerdo bonaerense
Horacio Rodríguez Larreta
Durante la breve gira de la semana pasada por Córdoba y Santa Fe, Macri ordenó a su jefe de campaña, Humberto Schiavoni, restablecer las negociaciones con De Narváez ante la inminente fuga del candidato a gobernador bonaerense a territorio alfonsinista. La propuesta concreta del PRO fue designar a Horacio Rodríguez Larreta, Emilio Monzó y Jorge Macri, todos impulsores de la candidatura presidencial del jefe de Gobierno porteño, para integrar una mesa mixta junto a los denarvaistas Gustavo Ferrari, Daniel Amoroso y José «Pepe» Scioli. Pero la iniciativa fue rechazada de plano por el sector de De Narváez quien bajó la línea de congelar los contactos con el macrismo hasta que el expresidente de Boca defina sus planes políticos.
«Una cosa es armar una mesa política con Mauricio candidato a presidente y otra con Mauricio candidato en la Ciudad. Hasta que no esté definido no se puede avanzar en nada», explicó ayer a este diario uno de los dirigentes de Unión Celeste y Blanca propuestos para dialogar con el PRO. Más allá de los tiempos de Macri y los formalismos de campaña, dentro del peronismo disidente que lidera De Narváez en el principal distrito electoral del país existen resistencias a un acuerdo con la UCR. Ese sector lo lidera la diputada Graciela Camaño, virtual compañera de fórmula del jefe de Unión Celeste y Blanca para la gobernación de Buenos Aires.
Camaño apoya a nivel nacional la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde donde también militan los gremios de la CGT Azul y Blanca que lidera su esposo, el gastronómico Luis Barrionuevo. En Santa Fe, durante un almuerzo que Macri compartió con su equipo de campaña el jueves pasado, también se habló del rol estratégico que tendría esa central obrera disidente a la hora de aportar estructura para una candidatura presidencial de Macri. No sólo serán clave para ayudar a recaudar unos u$s 25 millones sino también para garantizar una red de 40 mil fiscales en todas las mesas de votación del país en los comicios del próximo 23 de octubre.
El temor de Macri a una estampida de Unión-PRO hacia la UCR frente a su estado de indefinición permanente se verá potenciado esta semana cuando el radical Juan Manuel Casella debute en el rol de coordinador de la comisión de búsqueda de alianzas en cuatro áreas clave: política económica, equidad social, política institucional y relaciones exteriores. De allí podría salir un borrador para ser puesto a consideración de otros partidos políticos.
Siguiendo el discurso de Ricardo Alfonsín, el presidente de la UCR bonaerense, Miguel Bazze, afirmó que no tiene problemas en que Macri apoye la candidatura presidencial del hijo del expresidente radical. De hecho Bazze, quien también integra la comisión del radicalismo encargada de analizar los acuerdos electorales, condicionó la eventual alianza en la provincia de Buenos Aires con De Narváez al plan que lleve en su plataforma y al apoyo a las propuestas nacionales de la UCR que comenzarán a ser definidas esta semana.

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