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Cuando los hombres hablan de mujeres
Richard Berry, durante su fugaz paso por el país para presentar el largometraje “Nuestras mujeres”.
Periodista: Usted estuvo en "El asesino que pasa", "La soplona", "La cuenta final", "L'union sacrée", "La carnada"...
Richard Berry: Deténgase en "L'union sacrée". Se basa en un caso real. Dos policías, uno judío y otro árabe, unidos contra el terrorismo. Es de 1989 pero todo el mundo dice que parece hecha ayer, es muy actual.
P.: Usted era el árabe.
R.B.: Me propusieron el judío, pero el otro era más interesante porque hace toda una evolución, se infiltra entre los integristas, le ocurren más cosas. Pero lo importante es la actualidad del tema. Ahora dirigí "Tout, tout de suite" ("Todo, enseguida"), sobre otro caso real. Hace diez años secuestraron a un joven cerca de París, porque era judío. Vivió 24 días en condiciones monstruosas y, como no cobraron el rescate, lo mataron. Unos chicos de suburbio no tenían ni idea de lo que hacían pero estaban dominados por un jefe carismático, que los radicalizó, e iba y venía de París a Costa de Marfil esperando la plata. Ahora tienen cadena perpetua. Otra donde actué hace poco es "El origen de la violencia", basado en un libro de Fabrice Humpert que me encantó apenas empecé a leerlo. El título es muy explícito. Pero no es un film policial, sino el drama de un joven que encuentra el origen de su propia agitación a través del recorrido familiar. Cosas que se llevan en la sangre, memoria inconsciente, que uno hereda.
P.: Para aflojar un poco, ¿qué es "Le petit prince a dit?"
R.B.: Es el papel más lindo que me tocó. La historia de un médico cuya hija tiene un tumor cerebral. Película fuerte, no diría un melodrama, sino más bien un drama. Pero hermoso.
P.: Con esa obra se ganó el premio al mejor actor en Montreal. Además hizo muchas comedias ("Adulterio, modo de empleo", "¿Y dónde están las mujeres?", "Mi otro yo", etc.), dobló al Corto Maltés, y creo que hasta cantó en una de Jacques Demy.
R.B.: No canté, porque mi pareja en la escena cantaba muy mal. Ella quería, pero Demy, para no lastimarla, nos hizo "hablar" lo que hubiera sido cantable. Hice la voz del Corto, es cierto, en una preciosa serie de dibujos. Otra de las voces era Marie Trintignant, que meses después el novio la mató a golpes, pobrecita. Hice muchas voces, empezando por "Los animales", de Fréderic Rossif, un documental salvaje y bello. El me enseñó lo que hay que saber sobre la voz, hace ya más de 50 años.
P.: ¿Y qué tal le va como director?
R.B.: Ya llevo un corto y seis largos. "El inmortal" fue un éxito. "Moi Cesar" y "La boite noire" me enorgullecen. Y "Tout, tout de suite" tal vez sea la mejor que hice.
P.: ¿Cómo? ¿Y "Nuestras mujeres"?
R.B.: Sí, es buena, pero las otras son más fuertes.
P.: Hablemos, entonces, de las débiles. La primera que hizo también era una comedia sobre la perplejidad que nos causan las mujeres.
R.B.: "L'art (délicat) de la séduction". Un tipo conoce a una mujer, que lo cita para hacer el amor dentro de seis meses. El se prepara. ¡Vemos hasta qué punto puede ser estúpido un hombre! El título lo saqué del primer capítulo del "Kamasutra". Y con esa película tengo el mérito de haber sido yo, quien descubrió a Cécile de France.
P.: En "Nuestras mujeres" la estupidez masculina se va alternando entre los personajes. ¿Es el mismo elenco del éxito teatral?
R.B.: El personaje del seductor que hace Tierry Lhermitte lo hacía otro, pero estaba medio viejo, y lo que en teatro puede aceptarse, el cine no lo perdona. ¿Sabe por qué hicimos la película? Cuando uno ha representado la obra más de 300 veces, y todavía hay público esperando para verla, ¡no dábamos más! Así que, con el mismo autor, que también es mi guionista habitual, Eric Assous, buscamos decir más con las imágenes, pusimos las mujeres a la vista (en el teatro sólo se las menciona) y agregamos algunas cosas. El escenario del teatro era bastante impresionante, así que el de la película debía ser todavía más impresionante. Inclusive alquilamos por dos días un departamento inmenso con vista a la Torre Eiffel, sólo para filmar esa vista. El resto, claro, lo hicimos en estudio.
P.: Es un departamento envidiable.
R.B.: ¿Vio? Si yo fuera malo le diría "filmamos en mi casa".
Entrevista de Paraná Sendrós


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