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De depredadora a ícono de nuestra época
Una de las analogías favorables a la inefable restauradora Cecilia Giménez que circularon ayer en la red; además, un petitorio para que se mantenga «su versión» del Ecce Homo, en 24 horas, reunió 7.000 firmas.
La página web de recogidas de firmas change.org reunió en 24 horas 6.902 apoyos a la petición del internauta Javier Domingo para «el mantenimiento de la nueva versión del eccehomo de Borja», y el número no para de crecer. El texto que acompaña a la petición, redactado por Domingo, sostiene que «el eccehomo del Santuario de la Misericordia de Borja, supone además de un entrañable acto de amor, un inteligente reflejo de la situación política y social de nuestro tiempo».
El autor también añade que «combina inteligentemente el expresionismo primitivo de Francisco de Goya, con figuras como Ensor, Munch, Modigliani o el grupo Die Brücke, perteneciente a la corriente artística del expresionismo alemán».
Por otra parte, la «desgracia» no tardó nada en convertirse en chiste o chascarrillo por parte del pueblo español, que, en este terrible verano de ajustes y recortes económicos por la crisis, ha puesto su diana en la «restauración».
Tras hacerse público el destrozo que, con toda buena intención, había hecho la vecina de Borja (Zaragoza, centro de España) Cecilia Giménez del Ecce Homo del pintor Elías García Martínez y ver los cómicos resultados del «arreglo», el gracejo español saltó a las redes en forma de Kiko Rivera «Paquirrín», el hijo que la tonadillera Isabel Pantoja tuvo con el fallecido torero Francisco Rivera «Paquirri», al que -hay que reconocerlo- recordaba vagamente la imagen restaurada.
En un abrir y cerrar de ojos, Twitter, que lo convirtió enseguida en el hashtag #eccemono», Facebook y hasta Instagram se vieron saturadas de versiones de la imagen, que con todo realismo (y mucho photoshop) mostraban a Belén Esteban (una mediática colaboradora de programas de TV españoles), la duquesa de Alba, el presidente del gobierno Mariano Rajoy, Mario Vaquerizo (cantante y marido de Alaska) o el futbolista Leo Messi, convertidos en nuevos cristos dolientes.
Hasta se hizo un ránking de los fotomontajes «más conseguidos» de la red.
Como no podía ser de otra manera, la tan espectacular noticia saltó a la prensa internacional: de Francia, «Liberation, que se pregunta: «¿La peor restauración de todos los tiempos?», o «Le Monde», que titula con un ácido «Mierda divina. La restauración de una pintura de un Cristo se convierte en una masacre!) a EE.UU., donde lo cuentan con detalle en el «New York Gallerist».
En el Reino Unido (donde, por cierto, circula una logradísima versión de Mr. Bean) fue la tercera noticia (seria) más leída en la web de la BBC News. El también británico «The Telegraph se refiere a Giménez como «una buena samaritana», a la que, no obstante, acusa de «destruir un fresco» de casi un siglo de antigüedad.
También aparece una referencia con foto en el australiano «Herald Sun» y ha sido una de las informaciones más vistas en «La Repubblica.es»: «Restaura sin permiso y arruina la obra», titula el diario italiano.
Lo cierto es que las palabras que más se repiten al respecto son «monkey» y «singe» (las diversas formas de decir «mono» en inglés y francés) junto a repetidos «Oh, my God».
«Hola amigos, bienvenidos a Bricomanía. Hoy vamos a ver como restaurar un Ecce homo» y «Cecilia, tunea mi coche» son dos de los comentarios más retuiteados, aunque también tienen muchos partidarios «Ecce homo, como mola, se merece una ola UEEEEEEEE!»» y «Qué restauradores, ni restauradores, que lo dejen como está».
En Facebook han surgido grupos de seguidores de «Señoras muy fans de la viejecita que restauró el eccemono» o «Restauradores de la iglesia de Borja», así como cientos de «me gusta» apoyaron otras iniciativas similares que ahora podrán unirse desde cualquier parte del mundo en change.org, una plataforma creada con el fin de que el Ayuntamiento de Borja mantenga la nueva versión del eccehomo.
Por cierto, que el término debe escribirse en una sola palabra, en minúscula y sin comillas, eccehomo («Imagen de Jesucristo como lo presentó Pilatos al pueblo» y «Persona lacerada, rota, de lastimoso aspecto», según las definiciones del diccionario de la RAE), ha precisado hoy la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA).
Cecilia Giménez, de 80 años, reconocía ante las cámaras que acudieron a Borja a captar sus reacciones que no era la primera vez que intentaba «mejorar» los frescos de la iglesia de Nuestra Señora de la Misericordia y que contaba con el permiso del cura, aunque reconocía que el trabajo «se le fue de las manos».
«Con toda mi buena voluntad, he hecho una cosa que creía que estaba bien. Además, todavía no está terminada», decía la mujer, sin ser consciente de que ese comentario daría lugar aún a más risas y chascarrillos en la red.
Y así pasó; al minuto se podía leer una nueva arremetida en Twitter: «Se descubrió: Isabel Pantoja había contratado a Cecilia para que retratara a su hijo, pero no le dio tiempo a terminar» o «Para los que os vais a examinar de historia del arte en Selectividad (prueba de acceso a la universidad), que sepáis que va a caer la restauración del Ecce Homo de la iglesia de Borja».
Lo cierto es que este sábado comienzan las fiestas y en Borja suele haber romería en honor de la Virgen de la Misericordia, anfitriona de la iglesia que alberga en sus paredes el fresco «inmortalizado» por Giménez.
Y, para más gracejo, el de la web dedicada a personalizar remeras «laTostadora», que ya han anunciado su nuevo diseño para lucir en las fiestas. Por supuesto, es el modelo «Ecce Mono».
Agencia EFE


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