23 de septiembre 2011 - 00:00

Definen medidas para hacer más sólidos a los grandes bancos

Stefan Walter
Stefan Walter
México - Los reguladores bancarios mundiales están comprometidos a lograr la próxima semana un acuerdo sobre el requerimiento de capital adicional para los grandes bancos, dijo ayer Stefan Walter, secretario general del Comité de Basilea sobre Supervisión Bancaria. El funcionario, que tiene como responsabilidad los detalles de la regulación bancaria, dijo que el organismo estaba consciente de preocupaciones en la industria y que buscaría una solución que fuera justa para todos los países. Los reguladores tienen agendada una reunión la próxima semana para ponerse de acuerdo sobre los planes para requerir a los bancos grandes que mantengan un 2,5% de capital adicional. La decisión final se tomará en una reunión del G-20 en noviembre en Cannes, Francia.

«Hay un muy fuerte compromiso de producir una resolución final para un fuerte marco regulatorio a tiempo para la cumbre de líderes del G-20», dijo Walter en una entrevista telefónica, cuando se le preguntó acerca de la reunión del comité del martes y el miércoles próximos.

El comité siempre ha buscado resultados balanceados que fueran justos para todos los países y el tema del capital extra no era una excepción. «El capital adicional no es una solución que les queda a todos», dijo. «Es un marco que estará basado en un conjunto de medidas claramente definido y transparente que determina qué instituciones son bancos globalmente sistémicos, y si encajan en esa definición, qué capital adicional deberían tener», acotó.

Algunos bancos se han quejado de que forzar a los grandes prestamistas a tener mayores colchones de capital los pondría en desventaja. El presidente ejecutivo de JP Morgan Chase, Jamie Dimon, incluso dijo que las reglas propuestas son «antiestadounidenses».

Las reglas de Basilea III requerirán a los bancos mantener capital de alta calidad igual al 7% de sus activos de mayor riesgo. Adicionalmente, los bancos globales «sistémicos» tienen que tener otro colchón del 2,5%. Otro 1% extra sería impuesto si un banco se transforma en uno muy grande.

América Latina como región no tendría mayores inconvenientes en adoptar las nuevas reglas, de acuerdo con Walter, porque gracias a las crisis financieras internas del pasado ha redoblado sus esfuerzos en cuanto a regulación bancaria. Países como México tienen en promedio una capitalización bancaria que llega al 16%, de acuerdo con la Asociación de Bancos de México (ABM).

«Creo que comparado con otros bancos a nivel global, los bancos en Latinoamérica están bien capitalizados y, por lo tanto, en buena posición para cumplir con los estándares de Basilea III con las fechas, probablemente más rápido que el marco de 2019 establecido», dijo Walter. «La región ha tenido su propio período de agitación financiera y en el sector bancario hace una década o más, y el resultado de esta experiencia ha sido una regulación bancaria más rigurosa. Muchas lecciones se aprendieron», agregó.

Walter dijo que podría haber un poco de flexibilidad en otras reglas que requieren a los bancos tener instrumentos parecidos al efectivo, de alta calidad, para resistir un mes de fuertes flujos salientes. Una limitada oferta de bonos gubernamentales en países como Australia, Singapur, Hong Kong y Dinamarca podrían complicarles a algunos bancos cumplir con las reglas propuestas. «Hay un pequeño grupo de países, algunos de los cuales están en Asia, que no tiene mucha deuda soberana o corporativa para poder cumplir con el colchón de liquidez que se requiere», sostuvo. «El desafío clave en el que estamos trabajando ahora es lograr un umbral objetivo para distinguir entre los países que realmente no tienen suficientes activos para cumplir con el estándar y los países que claramente lo tienen», agregó.

Las alternativas podrían ser permitir a algunos bancos utilizar activos de segundo nivel como sustituto, sujetos a mayores recortes, usar deuda denominada en moneda extranjera en lugar de sólo deuda local o establecer una línea de liquidez con los bancos centrales del país en cuestión.

Se espera que el Banco de la Reserva de Australia suministre una línea de liquidez adicional para ayudar a los bancos del país a cumplir con las nuevas reglas de Basilea.

Agencia Reuters

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